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jueves, 29 de enero de 2009

EL TEMPLO MAYOR


A lo largo del siglo xx los arqueólogos fueron descubriendo la ubicación exacta del Templo Mayor de los mexicas, el sagrado edificio que fuera destruido tras la conquista de la metrópoli indígena, y cuyos restos habían permanecido ocultos durante cuatro siglos bajo los cimientos de las construcciones virreinales y decimonónicas del centro de nuestra ciudad capital.

Según la tradición, el Templo Mayor fue construido justo en el sitio donde los peregrinos de Aztlán encontraron el sagrado nopal que crecía en una piedra, y sobre el cual se posaba un águila con las alas extendidas al sol, devorando una serpiente. Este primer basamento dedicado a Huitzilopochtli, aunque humilde porque fue construido con lodo y madera, marcó el principio de lo que con el tiempo sería uno de los edificios ceremoniales más famosos de su época. Uno a uno los gobernantes de México-Tenochtitlan dejaron como testimonio de su devoción una nueva etapa constructiva sobre aquella pirámide, y si bien las obras sólo consistían en ado­sar­le taludes y renovar escalinatas, el pueblo podía constatar el poder de su gobernante en turno y el engrandecimiento de su dios tribal, el victorioso dios-sol de la guerra.

Pero los mexicas no podían olvidarse de los demás dioses, pues todos ellos propiciaban la existencia armónica del universo, equilibrando las fuerzas de la naturaleza, produciendo el viento y la lluvia y haciendo crecer las plantas que alimentaban a los hombres. Así, una de las deidades principales, que alcanzó una jerarquía similar a la de Huitzilopochtli, fue Tláloc, el antiguo dios de la lluvia y patrono de los agricultores; por ello, y con el transcurrir del tiempo, aquel sagrado edificio, “hogar de Huitzilopochtli”, tuvo la forma de una pirámide doble, la cual sustentaba en su cúspide dos habitaciones que funcionaban como los adoratorios máximos de ambas deidades.

Las más recientes investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en las ruinas del edificio muestran por lo menos siete etapas constructivas, de las cuales sobresale aquella que se realizó durante el gobierno de Huitzilíhuitl, segundo tlatoani de Tenochtitlan; de esa etapa se conservan los muros de los adoratorios, el téchcatl o piedra sagrada de los sacrificios y una escultura del Chac-Mool. Destaca también la etapa constructiva ejecutada durante el gobierno de Izcóatl, de la que se descubrieron, sobre la escalinata que conducía al adoratorio de Huitzilopochtli, varias esculturas de portaestandartes que, a manera de guerreros divinos, defendían el ascenso al templo de la suprema deidad.

Sin embargo, el hallazgo más notable fue el del monolito circular de la diosa lunar Coyolxauhqui, que proviene de la etapa correspondiente al gobierno de Axayácatl, quien ocupó el solio supremo de Tenochtitlan entre 1469 y 1480.

Los conquistadores españoles sólo conocieron la última etapa constructiva del Templo Mayor, efectuada durante el reinado de Moctezuma Xocoyotzin, y se admiraron de la majes­tuo­sidad y gran altura que poseía ya el sagrado edificio. Su fachada se o­rien­taba hacia el poniente, por lo que en ese lado de la pirámide se hallaba la doble escalinata enmarcada por cabezas de serpiente en actitud amenazante. En la parte superior de las alfar­das se ubicaban los braceros, donde ininterrumpidamente debía permanecer encendido el fuego sagrado.

Sólo los sacerdotes y las víctimas del sacrificio podían ascender por aquellas escalinatas y llegar a la cúspide del templo, desde donde se podía contemplar la ciudad-isla en todo su esplendor.

A la entrada de los adoratorios del Templo Mayor había unas vigorosas esculturas de hombres en posición sedente, cuya misión era sostener los estandartes y las banderolas hechas de papel amate que evocaban el poder de los númenes patrones. Ya en el interior de las sacras habitaciones, protegidas de la luz por unas piezas de tela a manera de cortinas, se encontraban las imágenes de las deidades.

Sabemos que la escultura de Huitzilopochtli se modelaba con semillas de amaranto, y que en su interior se colocaban unas bolsas que contenían jades, huesos y amuletos que le daban vida a la imagen. Para amalgamar las semillas de amaranto, éstas se mezclaban con miel y sangre humana. El proceso de confección de la fi­gura, llevado a cabo anualmente, concluía con su vestido y ornamentación mediante tocados de plumas y textiles muy elabo­rados, y con la colocación de una máscara y un colgante de oro que daban su identidad a la efigie del dios solar.

Precisamente, durante las fiestas del mes indígena de Panquetzaliztli, dedicado al ceremonial de Huitzilopochtli, el clímax de la fiesta consistía en la repartición del cuerpo de amaranto, miel y sangre entre todo el pueblo; su ingestión representaba la comunión con la deidad y estrechaba el vínculo entre el hombre y sus creadores.

Dado que el panteón indígena era muy amplio, pues se divinizaba a cada una de las fuerzas de la naturaleza, poco a poco el espacio sagrado alrededor de la pirámide doble se fue poblando con numerosos edificios que sirvieron de aposento a dichas deidades.

A principios del siglo xvi el recinto sagrado abarcaba una gran extensión de aproximadamente 400 metros por lado, y para separarlo de la zona habitacional, según lo han constatado los arqueólogos, se construyeron largas plataformas con múltiples escalinatas ubicadas armónicamente. El recinto contaba con tres accesos mayores, a manera de entradas, en sus lados norte, oeste y sur; de ellos salían las principales calzadas que conectaban a la ciudad con tierra firme.

En las crónicas antiguas se relata la visita que hiciera al recinto sagrado de México-Tenochtitlan, por invitación misma del tlatoani tenochca, un señor del pueblo enemigo de Huexotzinco, acompañado de sus parientes más cercanos. Para poder ingresar al recinto este personaje tuvo que conducirse de manera sigilosa, vistiendo un disfraz que lo confundía entre los miembros de la nobleza mexicana; de esa manera, el visitante pudo admirar por vez primera aquel espectacular centro del que en su lejano pueblo sólo escuchara múltiples y asombrosas narraciones. Después de ingresar por la entrada sur, los visitantes debieron ver a lo lejos la pirámide de Tláloc y Huitzilopochtli, mientras que su dignatario se detenía unos instantes frente al templo piramidal dedicado a Tezcatlipoca, la temible deidad guerrera, donde justo al pie de su escalinata se ubicaba un monumento de forma cilíndrica, mandado tallar en tiempos de Moctezuma Ilhuicamina, en cuya superficie se llevarían a efecto, más tarde, una serie de combates cuerpo a cuerpo entre los prisioneros enemigos y los guerreros mexicas, evento al cual había sido invitado. En tales combates los guerreros mexicas encaminaban a los primeros hacia su muerte, atemorizando los corazones de espectadores y visitantes.

En los lados norte y sur del Templo Mayor los arqueólogos han encontrado evidencias de conjuntos palaciegos decorados con la representación de procesiones de guerreros y otros elementos de tradición tolteca; se trata, por un lado, del llamado Palacio de los Guerreros Águila, y por otro, de un conjunto aún no identificado que probablemente se trate del Palacio de los Guerreros Jaguar.

Formando una especie de entrecalle, al frente del conjunto mencionado se ubicaron, quizá continuos, cuatro basamentos de dimensiones semejantes dedicados al culto de los dioses de la agricultura y la fertilidad.

Un lugar prominente en la sección central del recinto lo ocupaba el edificio consagrado al culto del dios del viento, Ehécatl-Quetzalcóatl, la ancestral deidad de carácter civilizador que con su propia sangre y con los huesos de las generaciones antiguas había creado a los hombres. Para el tiempo de los mexicas, esta divinidad representaba al viento que atraía las lluvias y producía anualmente el ciclo de la agricultura, de ahí que la pirámide consagrada a su culto, conocida como la “casa del viento” y orientada hacia el este, tuviera una forma peculiar: su fachada era de planta cuadrangular, mientras que su parte posterior, de planta circular, servía para sustentar un templo de forma cilíndrica cubierto por un techo de paja a manera de un gran cono. De acuerdo con los relatos de los conquistadores, la decoración de este templo consistía en la figura de una serpiente emplumada (el nombre de la deidad), cuyas fauces abiertas constituían el acceso mismo a su adoratorio.

Precisamente en el espacio que hoy ocupa la Catedral Metropolitana, en la esquina suroeste del recinto, se ubicaban algunos basamentos pi­ramidales de diversos tamaños, destacando por su importancia aquel donde se rendía culto al Sol naciente; el edificio estaba decorado con grandes representaciones de chalchihuites o jades que simbolizaban el preciosismo del astro y su misión de iluminar los cuatro rumbos del universo; por esa razón su fachada miraba también hacia el oriente.

En su breve recorrido por el recinto sagrado de los mexicas, el señor de Huexotzingo seguramente se estremeció al contemplar, muy cerca del templo del Sol naciente, el Huey Tzompantli, la sobrecogedora construcción ritual conformada por cientos de cráneos humanos despellejados y ensartados en pértigas de madera, mudos testigos de ofrendas dedicadas a Huitzilopochtli. Sin lugar a dudas, Moctezuma se deleitó observando los rostros de sus invitados, particularmente de aquellos que procedían de los señoríos rivales, quienes advertían ese trágico destino para todo aquel que rompiese las buenas relaciones con México-Tenochtitlan.

Un lugar especial en el recinto sagrado lo ocupaba la cancha del juego de pelota, el Huey Tlachco, situado frente a la entrada poniente; ahí se practicaba este deslumbrante deporte ritual donde se presagiaba el movimiento del Sol por el firmamento; el edificio consistía en un patio con dos cabezales y un pasillo central, cuya planta se asemejaba a la letra “I”. A los lados norte y sur del patio estaban los taludes, con sus respectivos anillos de piedra por donde tenía que pasar la pelota. Durante la celebración del juego —lla­mado “ulama” porque la pelota estaba hecha de hule—, los jugadores, que adquirían un carácter astral, golpeaban el esférico con las caderas (aunque había otro tipo de canchas donde la pelota se movía mediante golpes con el antebrazo). El propósito de esta popular práctica, a la que frecuentemente asistía el tla­toa­ni junto con la nobleza y en ocasiones el pueblo, consistía en ­recrear el movimiento del sol, simbolizado en la pelota, por el firmamento. Cuando ocurría un movimiento contrario, el juego se detenía y se decapitaba a un jugador, con lo cual se evitaba la inminente destrucción del universo.

Otras construcciones que el señor de Huexotzingo debió admirar antes de la impresionante celebración a la que había sido invitado, eran el Calmécac, conjunto palaciego que funcionaba como escuela para los hijos del estamento nobiliario, donde se preparaba a los futuros funcionarios del gobierno, a los supremos sacerdotes y a los grandes dirigentes de la milicia; el curioso templomanantial consagrado al culto de la diosa Chalchiuhtlicue, patrona del agua del ámbito terrestre; y el espacio dedicado a los festejos de Mixcóatl, el patrono de la cacería, donde se recreaba un parque con rocas y árboles, en los que se ataba a las víctimas cubiertas con pieles, semejando animales.

Con el paso del tiempo este deslumbrante conjunto arquitectónico ceremonial sufrió el terrible destino al que los propios mexicas habían condenado a muchas de las capitales indígenas: fue destruido a sangre y fuego por los conquistadores españoles. Después de la total rendición de la capital tenochca ocurrida el 13 de agosto de 1521, Cortés ordenó la demolición de lo poco que aún se mantenía en pie, para construir sobre las ruinas los cimientos de la capital de la futura Nueva España.

Pasajes de la Historia No. 1 El reino de Moctezuma


Un gran hallazgo del siglo XX

A raíz del descubrimiento de la Coyolxauhqui –el monolito de la diosa lunar– se impulsaron las excavaciones de la antigua Tenochtitlan, y fue así como se encontraron las ruinas de la pirámide doble de Tláloc y Huitzilopochtli, en la que se reconocieron por lo menos seis etapas constructivas, las cuales pueden observarse durante el recorrido por la zona arqueológica del Templo Mayor.

El visitante podrá ver las diferentes etapas, al comenzar el recorrido, por la escalinata que conduce al patio sur, el cual pertenece a la etapa VI, ubicada entre los años 1486 y 1502. Aquí se advierten superposiciones de pisos de lajas cortadas en forma irregular. Al final del andador destaca la fachada de la etapa IV-b, realizada entre 1469 y 1481, durante el reinado del emperador Axayácatl, en la que pueden verse cuatro cabezas de serpiente que servían como arranque de las alfardas que flanqueaban la doble escalinata del templo. El monolito de la Coyolxauhqui pertenece a esta etapa constructiva. El andador se interna en el núcleo de la pirámide a través de las superposiciones agregadas al conjunto; de éstas sobresale la etapa III, atribuida al reinado de Itzcóatl (1426-1440), en la que se encontraron, al pie de la escalinata, los restos de siete portaestandartes. Al fondo del andador se localiza la estructura correspondiente a la etapa II, construida hacia 1390. En ésta se encuentran bien conservados vestigios que permiten imaginar cómo eran los templos que remataban el edificio, así como la doble escalinata que lleva hasta los restos de los templos gemelos, el de la izquierda dedicado a Tláloc y el de la derecha a Huitzilopochtli, los dos con restos de pinturas alusivas a ambas deidades y objetos de culto.

Siguiendo por el andador se llega a los más fascinantes hallazgos de la exploración del sitio, el llamado Recinto de las Águilas, que es un espacio cuadrangular con una antesala porticada con columnas y patio interior con una magnífica banqueta labrada, estucada y pintada, que muestra la procesión de unas 170 figuras de guerreros y una cenefa en la que ondula el cuerpo de una serpiente.


Fue inaugurado el 12 de octubre de 1987. Alberga miles de piezas arqueológicas encontradas de 1978 a la fecha en un radio de siete cuadras del Centro Histórico de la ciudad de México. El edificio que lo alberga fue construido por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez y está ubicado en el mismo sitio que fuera el más importante centro ceremonial del pueblo mexica.

Consta de ocho salas de exhibición dedicadas en su mayoría a Tláloc, dios del agua, y Huitzilopochtli, dios de la guerra. La pieza principal del museo es la representación pétrea de Coyolxauhqui, diosa de la luna, decapitada y desmembrada por su hermano Huitzilopochtli.

En conjunto, el acervo del Templo Mayor da cuenta de la evolución del pueblo azteca, desde la peregrinación de los mexicas y su asentamiento en el lago de Texcoco hasta la llegada de los conquistadores españoles y la fusión de ambas culturas.


Recorrido

A lo largo de sus ocho salas se exhiben miles de objetos, 9% de los cuales provienen de la zona arqueológica y que explican aspectos de la cultura mexica. La arquitectura fue concebida con base en la forma del Templo Mayor, por lo que también cuenta con dos secciones: la sur, dedicada a los aspectos relacionados con el culto a Huitzilopochtli, como la guerra, el sacrificio y el tributo; y la norte, dedicada a Tláloc, así como a la agricultura, la flora y la fauna.

El recorrido ofrece al visitante una visión lo más cercana posible de la etapa de mayor esplendor del sitio.

1. De Coatlicue al Templo Mayor

Muestra de las investigaciones arqueológicas en el recinto sagrado de México-Tenochtitlan, desde 1790, cuando fueron halladas la Coatlicue y la Piedra del Sol, hasta los hallazgos más recientes del Proyecto Templo Mayor y del Programa de Arqueología Urbana.

2. Ritual y sacrificio

Se exhiben objetos relacionados con los ritos funerarios, las ceremonias religiosas y el sacrificio humano. Para los pueblos mesoamericanos, en especial para los mexicas, la vida cotidiana estaba teñida por un fuerte sentimiento religioso. Incluso la guerra era considerada como un ritual que permitía, por un lado, la expansión militar y el consecuente dominio tributario, y por el otro, la captura de enemigos destinados a morir en sacrificio para alimentar al Sol y asegurar la permanencia del cosmos.

3. Tributo y comercio

En esta sala se encuentran objetos producto del tributo y del comercio que los mexicas mantuvieron con otros pueblos y que fueron depositados en las ofrendas. En un mapa se ilustran los sitios y las rutas de los comerciantes mexicas, así como las zonas tributarias bajo su dominio desde su independencia del señorío de Azcapotzalco hasta la caída del imperio frente a los españoles.

4. Huitzilopochtli

Sala dedicada al dios de la guerra o colibrí del sur, patrono de los mexicas. A pesar de su gran importancia, no se han encontrado esculturas ni otras representaciones de esta deidad, ya que, según las fuentes históricas, su imagen era hecha con semillas de amaranto, las cuales difícilmente se conservan con el paso de los siglos. Sin embargo, gracias a las escasas imágenes en los códices se sabe que sus atributos principales eran un yelmo o casco en forma de colibrí; en una mano una serpiente de turquesa y en la otra un escudo con cinco adornos de plumas: una bandera ritual de papel, la Xiuhcóatl o serpiente preciosa y su arma mágica, entre otros. Asimismo se exhiben objetos asociados con su culto.

5. Tláloc

Sala dedicada al dios de la lluvia, fecundador de la tierra y residente de las más altas montañas, donde se forman las nubes. Tláloc era uno de los dioses más antiguos e importantes de Mesoamérica, pues de su bondad dependía que la tierra diera sus frutos, y de su ira, al enviar granizo e inundaciones, la pérdida de las cosechas. Por su enorme fuerza, los mexicas lo ubicaron junto a su gran dios Huitzilopochtli en el Templo Mayor de Tenochtitlan.

6. Flora y fauna

Se exhiben restos de animales y plantas que revelan la percepción que tenían los mexicas de su entorno y el valor que le daban en relación con su mundo religioso: muchos de los dioses prehispánicos tienen cualidades y rasgos animales, producto de esa observación minuciosa del ecosistema.

7. Agricultura

Se muestran objetos para explicar la importancia de la agricultura entre los mexicas. Múltiples dioses presidían esta actividad y los rituales correspondían a las épocas de lluvia y de secas, determinadas por Tláloc.

8. Arqueología histórica

Los objetos en exhibición abarcan desde la conquista española hasta el siglo XX, recuperados a lo largo de las excavaciones del Proyecto Templo Mayor y el Programa de Arqueología Urbana.

martes, 1 de julio de 2008

HISTORIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO


Se dice que el Anáhuac era la región más transparente poseedora del cielo más azul... Ésta afirmación romántica va todavía más allá, pues responde a una auténtica característica geográfica que fue descubierta por los primeros pobladores que decidieron establecerse en este valle lacustre.

El Anáhuac se distinguía por una peculiaridad muy especial: Al sur se apreciaba cercado de grandes montañas boscosas como el Ajusco y al norte de imponentes cerros como el Chiquihuite y el de Tres Padres. Ambas fortalezas estaban cerradas en ambos extremos por largos avistamientos nevados, mientras el rebosante Nevado de Toluca lo hacía por el poniente, los majestuosos volcanes Popocatépetl e Iztaccihuatl perpetuaban su grandeza en el extremo oriente, estos colosales monumentos geológicos son los testigos mudos de: "La Historia de la Ciudad de México".

La riqueza y extraordinaria belleza natural de esta tierra, sedujo a primera vista a todos aquellos hombres y tribus que lograron divisarla. Este inevitable encanto hipnotizó a los hombres de Ténoch, quienes provenientes de un lugar mítico situado en tierras del hemisferio norte llamado Aztlán encontraron en un islote el cumplimiento de su profecía: Un águila arriba de un nopal devorando a una serpiente, detenía sus cientos de años de largo peregrinar.

Esta visión tuvo lugar en 1325, año en que los aztecas o mexicas fundaron México - Tenochtitlan, quizás ni el sacerdote Ténoch, ni el primer emperador Acamapichtli hubieran podido imaginar que este símbolo perduraría por 675 años después como el escudo nacional de una patria con casi 100 millones de habitantes.

México - Tenochtitlan emergió de un puñado de rocas en la inmensidad de sus grandes lagos, a los que el mexica chinampeó metro a metro hasta convertirla en la reina del Anáhuac y posteriormente en la ciudad que albergó el corazón y cerebro del imperio más extenso y poderoso de Mesoamérica. Esta empresa es incomparable en la historia del hombre y evidencia la vocación constructora de los aztecas.

La elección de este sitio fue excepcional, pues por su aislamiento natural concedía ventajas militares y económicas que revelaron la agudeza de los líderes mexicas para captar su valor estratégico, incluso para el desarrollo de una economía mixta basada en la agricultura, la caza y la pesca; con la posibilidad de comunicarse por el agua.

Los mexicas crearon el suelo acumulando lodo sobre balsas de juncos, ahondar canales y construir canales y puentes literalmente sobre el agua; a ésta misma no le declararon la guerra, sino que optó por pactar con ella una tregua en donde finalmente aprendieron a coexistir.

México - Tenochtitlan llegó a ser una verdadera ciudad con una densidad superior a los 2 mil habitantes por kilómetro cuadrado; su traza estaba formada por una red geométrica de canales en un cuadrilátero de 3 kilómetros por lado con superficie de casi mil hectáreas. En esa época Roma ocupaba únicamente 386 hectáreas más.

Su centro ceremonial alcanzó dimensiones sin precedentes: 325 metros de oriente a ponientes y 312 de norte a sur que comprenden una superficie de más de 100 mil metros cuadrados que casi duplica la de nuestra actual Plaza de la Constitución, que es una de las mayores del mundo.

Ahí se edificaban 78 templos y recintos de gobierno y disponía de cuatro accesos cardinales que eran arranques de los ejes viales de la Ciudad, construidos sobre los lagos que comunicaban la isla con tierra firme.

Contemporáneas a su época, sólo cuatro ciudades europeas albergaban alrededor de 100 mil habitantes, y Sevilla que representaba entonces la más grande en España, contaba con apenas 45 mil habitantes. La población de México - Tenochtitlan era superior a los 500 mil habitantes.

En esta metrópoli se desarrollo una estructura de servicios municipales que el Viejo Continente llevaría al cabo hasta varios siglos después. En cuanto a la limpieza, Motolinía se refería a las calles de México - Tenochtitlan como las más limpias y barridas que "no habría que cosa tropezar y que aunque la planta del pie fuera tan delicada, no recibiría el pie detrimento alguno en andar descalzo. Pues qué diré de la limpieza de los templos, sus gradas y patios que no sólo estaban encaladas sino muy bruñidas". Clavijero estimó en mil el número de hombres que Moctezuma empleaba en la limpieza.

La sanidad estaba en una etapa mucho más avanzada que en la Europa del S.XVIII. En las calzadas de la ciudad se disponía de mecanismos de servicio público para recoger ordenadamente los excrementos humanos para destinarlos a fertilizantes de suelos.

En Europa todavía no existía el concepto de alumbrado público, mientras que en México - Tenochtitlan se iluminaban sus calles con rajas de ocote, luminarias que como muchas otras se apagaron con la Conquista para volver a convertirse en servicio municipal hasta 1777.

Toda aquella grandeza de México Tenochtitlán fue abatida por la Guerra de Conquista, la cual comenzó en 1519 y terminó en 1521. Este conjunto urbano sufriría una batalla final de tres largos meses, realizándose en su mayoría como una auténtica batalla naval, pues aprovechando la geografía esa fue la estrategia de Hernán Cortés. Es la única ciudad en el mundo que ha presenciado una batalla naval a 300 kilómetros de las costas y a 2,200 metros de altura sobre el nivel del mar.

El recinto sagrado de los Caballeros Águila y Caballeros Tigre no volvería a ver graduarse a aquellos guerreros que alcanzaban su máxima espiritualidad y compromiso teológico con su patria, después de someterse a una auténtica carrera para alcanzar la dualidad entre el cielo y la tierra, así como el cuerpo y la mente.

Corrieron los ríos de sangre en lo que antes fueron aguas cristalinas; el imperio colosal y majestuoso llegaba a su fin. El gran mercado de Tlaltelolco no volvería a explotar ese bullicio ensordecedor que dejó perplejos a los conquistadores, aún a aquellos que ya habían estado alguna vez en Constantinopla.

Los templos de Quetzalcóatl y Tezcatlipoca rojo y Tezcatlipoca negro dejarían eternamente de vigilar al frente y a los flancos los sacrificios humanos que se otorgaban al dios y astro máximo: El sol.

Moctezuma Xocoyotzin, Cuitláhuac y Cuauhtémoc perpetuarían su nombre en la historia como aquellos emperadores que tuvieron la difícil labor de conjeturar aquel enigma del retorno de Quetzalcoátl. Además de la pena de observar el paulatino deceso de la gran metrópoli que los dioses les habían encomendado.

México - Tenochtitlan fue sitiada y destruida. Los monumentos fueron demolidos y con sus mismas piedras los mexicas sobrevivientes tuvieron que edificar los templos de dioses ajenos bajo la dramática e inmunda labor de la esclavitud y sometimiento de la conquista espiritual.

Oswald Spengler escribió un réquiem a México - Tenochtitlan que bien vale en esta ocasión, no como epitafio, pero sí como una simple reflexión acertada: " Esta cultura es el único ejemplo de una muerte violenta. No falleció por decaimento, no fue ni estorbada ni reprimida en su desarrollo. Murió asesinada en la Plenitud de su evolución, destruida como flor que un transeunte decapita con su bastón..."

"En cuanto tiempo dure el mundo, nunca se perderá la gloria de México Tenochtitlan...": Chimalpahim

Toma de Tenochtitlan

La Conquista de México Tenochtitlán culminó el 13 de agosto de 1521, y los españoles triunfantes, en ese año fundaron en Coyoacán, como si fuera cuartel general, el Ayuntamiento de México, con base en el Sistema Municipal Castellano, que fue introducido en América Continental, por Hernán Cortés en la Villa Rica de la Veracruz en 1519.

Diseño y organización de la Ciudad de México

De 1521 a 1523, se realizaron trabajos de traza, dirigidos por un soldado de Cortés que tenía conocimientos en topografía, de nombre Alonso García Bravo, de limpieza y de construcción de la nueva ciudad española, coordinados por los encargados del Ayuntamiento de México en Coyoacán.

El mes de marzo de 1524, los miembros del Ayuntamiento y la institución municipal misma, cambiaron su sede de Coyoacán a la Ciudad de México, que los propios españoles llamaban " México Tenustitan", expresión que cambió a partir del año de 1585, en que quedó como "La Ciudad de México", según consta en las actas de las sesiones de cabildo. Así el Ayuntamiento sesionó, a partir de ese mes de marzo de 1524, en la casa de Hernán Cortés.

En 1527, y a causa de conflictos entre Cortés y el Ayuntamiento de México se inició el Juicio de Residencia de Hernán Cortés, la Corona Española determinó fundar la Real Audiencia de México, con características de Ministerio de Gobierno, formado por un Presidente y cuatro Oidores, y posteriormente un Virreinato, cuando llegó en 1535 el primer Virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza .

En el año de 1782, siendo virrey Martín de Mayorga , se dividió la Ciudad de México en 8 cuarteles mayores, y 32 menores, es decir cuatro menores por cuartel mayor; posteriormente, entrado el siglo XIX, continuó la división de 8 cuarteles mayores y 32 menores, y estos por manzanas. ( Ramo de Demarcación de Cuarteles, volumen 650, Archivo Histórico del Distrito Federal; Fondo Histórico del Ayuntamiento de México).

La Constitución Política de la Monarquía Española, promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, y reimpresa en México el 8 de septiembre de ese año, generó la institución de los Jefes Políticos, copiando el modelo francés de la época. En el Capítulo primero del Título IV de la Constitución, referente a: "Del Gobierno y Administración de los Pueblos", en el artículo 309, se disponía la existencia de Ayuntamientos para el gobierno interior de los pueblos, debiendo integrarse de alcaldes, regidores, un procurador y un síndico, presididos por el Jefe Político.

El artículo 313 determinaba que: "Todos los años en el mes de Diciembre se reunirán los ciudadanos de cada pueblo, para elegir a pluralidad de votos, con proporción a su vecindario, determinado número de electores, que residan en el mismo pueblo y estén en el ejercicio de los derechos ciudadanos"; el artículo 314 determinaba:

"Los electores nombrarán en el mismo mes a pluralidad absoluta de votos el alcalde o alcaldes, regidores y procurador o procuradores síndicos, para que entren a ejercer sus cargos el primero de Enero del siguiente año". Así el artículo 315 manifestaba que: "Los alcaldes se mudarán todos los años, los regidores por mitad cada año, y lo mismo los procuradores síndicos donde haya dos: y si hubiere solo uno, se mudará todos los años". (Constitución de la Monarquía Española de 1812).

Conforme a la Instrucción para el Gobierno Económico - Político de las Provincias, fechada el 23 de junio de 1813 los Jefes Políticos eran el conducto para las relaciones entre los Ayuntamientos y las autoridades superiores.

Independencia de México

De los postulados del Plan de Iguala (1821), artículos 5º y 6º, y ratificados en los Tratados de Córdoba en su artículo 6º, se conformó el 25 de septiembre de 1821, la Junta Provisional Gubernativa, a la que se le encomendó la ejecución del propio plan mientras se reunían las Cortes y se presentaba el Rey, Fernando VII, o cualquiera de los personajes de casa reinante en México para gobernar al nuevo Imperio. La junta estuvo formada por treinta y dos personas escogidas por Iturbide bajo la idea que "fueran los primeros hombres del Imperio Mexicano", ya fuera "por sus virtudes, por sus destinos, por sus fortunas ".

El 27 de septiembre de 1821 el Ejercito Trigarante entró a la Ciudad de México, y el 28, por la mañana, en sesión convocada por Agustín de Iturbide, se reunió la Soberana Junta Provisional Gubernativa para llevar a cabo la elección de su presidente, cargo que recayó en el propio Iturbide. Ese mismo día, por la tarde, fueron nuevamente convocados los vocales de la junta para suscribir el Acta de Independencia del Imperio Mexicano. La Ciudad de México continuó siendo la Capital.

Como se manifestaba en los Tratados de Córdoba, la Soberana Junta Provisional procedió a nombrar a los integrantes de la Regencia del Imperio, quedando:

Primer Regente y Presidente Agustín de Iturbide
Segundo Regente Juan de O´ Donujú
Tercer Regente Manuel de la Barcena
Cuarto Regente José Isidro Yáñez
Quinto Regente Manuel Velázquez de León.

( Diario de Sesiones de la Soberana Junta Gubernativa del 28 de septiembre de 1821)

La noche del 18 de mayo de 1822, en el cuartel de San Hipólito, un sargento del antiguo regimiento de Celaya, conocido como Pío Marcha, proclamó a Iturbide emperador; secundado en los demás cuarteles, en los barrios y en las calles de ciudad, se anunció el suceso con repiques de campanas y salvas de artillería.

Primer Emperador de México

El 19 de mayo, a las cuatro de la tarde, el Congreso eligió a Agustín de Iturbide Emperador de México, con una votación de sesenta y siete votos a favor por quince en contra. El primer Emperador de México prestó juramento ante el Congreso el 21 de mayo de 1822.

Ante los problemas políticos y económicos que vivía el Imperio, y a causa de la determinación del Emperador de destituir al Congreso para instalar una Junta Instituyente, Nicolás Bravo y Vicente Guerrero se levantaron en armas contra el Imperio, mientras que en Veracruz se proclamaba el 1º de febrero de 1823 el Plan de Casa Mata, elaborado por Miguel Santa María en el cual se declaraba nula la proclamación de Iturbide como Emperador y se acordó convocar a un nuevo congreso constituyente.

Y aunque el 4 de marzo de 1823 Iturbide reinstaló el Congreso, el ejercito Libertador informó que no prestaría obediencia al Congreso hasta que actuara con plena libertad, y no reconocía a Iturbide como Emperador. De tal manera Agustín de Iturbide envió al Congreso su abdicación la noche del 19 de marzo de 1823.

Nuevo Gobierno de México Independiente

Para el 31 de marzo, el Congreso determinó que el poder ejecutivo fuera ejercido de manera provisional por un cuerpo denominado " Supremo Poder Ejecutivo", el que estaría compuesto por tres miembros los que se alternarían cada mes la Presidencia. De tal manera fueron nombrados: Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria y Pedro Celestino Negrete. (Colección Legislativa Dublán y Lozano; tomo I, pág. 633).

El 1º de abril, el propio Congreso acordó nombrar dos suplentes para el "Supremo Poder Ejecutivo", siendo estos: José María Michelena y Miguel Domínguez.

El 12 de junio de 1823, se generó, en el propio Congreso, la siguiente orden: "… El Soberano Congreso Constituyente, en sesión extraordinaria de esta noche, ha tenido a bien acordar, que el gobierno puede proceder a decir a las provincias estar el voto de su soberanía por el sistema de república federada, y que no lo ha declarado en virtud de haber decretado se forme convocatoria para nuevo congreso que constituya la nación". Por decreto del 17 de junio de 1823, se dieron las bases para las elecciones del nuevo congreso.

Después de las elecciones, el 20 de noviembre de 1823, una comisión presentó al Soberano Congreso el Acta Constitucional, misma que en su estudio y corrección dio origen a la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, la que fue sancionada el 4 de octubre de 1824, siendo la primera Carta Magna eminentemente Mexicana.

Creación del Distrito Federal

La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824, en su artículo 50, fracción 28, determinó que era facultad del Congreso de la Unión: " Elegir un lugar que sirva de residencia a los supremos poderes de la federación y ejercer en su distrito las atribuciones del poder legislativo de un estado".

De tal forma, después de fuertes discusiones, el Congreso de la Unión decretó, el 18 de noviembre de 1824 la creación del Distrito Federal, tomando como centro a la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México y un radio de 8 380 metros; el día 20 de noviembre, por instrucciones del primer Presidente de México, Guadalupe Victoria, se publicó el decreto.

Antes de esta decisión la capital de la República había sido la capital del Estado de México, situación que propició una serie de problemas que fueron superados el 16 de enero de 1827 cuando la legislatura local declaró a Texcoco como capital de la entidad. Posteriormente esta capital también cambió y se estableció en San Agustín de las Cuevas (Tlalpan) desde 1827 y hasta 1830.

Ayuntamiento de México

A pesar de que la Constitución Federal no determinó la estructura de un ayuntamiento, se puede observar que en el año de 1824 funcionó un Ayuntamiento de la Ciudad de México, según registro de las Actas de Cabildo, y sus funcionarios fueron:

Alcalde Primero: Don Francisco Fagoaga.
Alcalde Segundo: Lic. Juan de Arce y Echegaray.
Alcalde Tercero: Don José Ignacio Oropeza.
Alcalde Cuarto: Don Ventura Prieto.
Alcalde Quinto: Don Ángel Martínez.
Alcalde Sexto: Don Juan Cevallos y Padilla.

El 24 de noviembre de 1824, siendo Gobernador del Distrito Federal Don José María Mendivil, fue electo Presidente Municipal de México Don Francisco Fagoaga.

Es importante aclarar que para las elecciones municipales de 1824, se continuó cumpliendo lo establecido en la Constitución de la Monarquía Española, derogándose únicamente el artículo 315, como se manifiesta en el Bando Público del Jefe Superior Político Interino de la Ciudad, Francisco Molinos del Campo, fechado el 1º de diciembre de 1823, y que a la letra dice: "... El Soberano Congreso Constituyente Mexicano ha decretado: Que se suspenda por esta vez el art. 315 de la Constitución que interinamente rige, y prevenía la renovación por mitad de los Ayuntamientos; y que los electores queden en libertad de renovarlos en su totalidad, o de reelegirlos según les parezca, en los pueblos en donde no se hubieren ya verificado las elecciones según el antiguo sistema, al recibo de este Decreto". ( Ramo Elecciones de Ayuntamientos, vol. 862, exp. 8. Archivo Histórico del Distrito Federal; fondo del Ayuntamiento de México).

Otro ejemplo de elecciones indirectas de Ayuntamientos la tenemos en el año de 1829. El Gobernador del Distrito Federal, José María Tornel y Mendivil, por medio de un Bando Público informó a la ciudadanía del Distrito Federal, la renovación parcial de los Ayuntamientos Constitucionales, eligiendo "los seis alcaldes, ocho regidores últimos y un síndico; y siendo del cargo y responsabilidad de las mismas corporaciones, cuidar se verifiquen la elección en el mes de diciembre, avisando anticipadamente a los vecinos el día, he señalado el inmediato domingo 6 para el nombramiento de los electores...", se determinó que los electores se reunirían el domingo 13 de diciembre, en la sala capitular del Palacio Municipal para hacer el nombramiento de los "seis alcaldes, ocho regidores, y un síndico que deben reemplazarse: y al efecto nombrarán de entre ellos mismos dos escrutadores conforme a lo dispuesto en la ley de la materia". ( Ramo Elecciones de Ayuntamientos, vol. 862, exp. 12. Archivo Histórico del Distrito Federal. Fondo del Ayuntamiento de México).

Con el decreto de creación del Distrito Federal, este se integró con la unión de varias ciudades o municipios importantes, así como con pueblos y villas. De tal manera en 1824 dio inicio el proceso de división territorial del Distrito Federal, que se observa en uno de los planos de aquel año:

"Por el norte: la porción norte de la entonces Villa de Guadalupe Hidalgo, terrenos de la hacienda de Santa Ana Aragón, pueblo del Peñón de los Baños y Ticomán.

Por el oriente: la hacienda del Peñón de los baños, terrenos de la hacienda de los Reyes, pueblo de Santa Martha Acatitla y parte poniente de Ixtapalapa.

Por el sur: Churubusco, parte norte de Coyoacán, pueblo de Axotla y terrenos de la hacienda de San Borja.

Por el poniente: Santa María Nonoalco, zona en donde se ubica actualmente la colonia San Pedro de los Pinos, poniente de Tacubaya, Chapultepec y Tacuba, así como una porción territorial de la actual Delegación Azcapotzalco".

Modificaciones territoriales y de Estructura del Distrito Federal

La sede de los poderes federales vivió fenómenos políticos generados por los movimientos internos de la sociedad, con base en los criterios de la República Federal o de la República Central, así como en las diferentes ideologías que de ellas emanaron, por eso en el Distrito Federal, su forma de gobierno y territorio tuvieron diversas modificaciones; como sucedió por Superior Orden 20 de febrero de 1837, de acuerdo con lo prevenido en la sexta Ley Constitucional Conservadora del año de 1836, pues fue suprimido el Distrito Federal y su territorio quedó a cargo del Departamento de México, dentro del régimen Centralista.

Así continuó hasta el año de 1846, en que el gobierno llamado "Libertador", restableció la vigencia de la Constitución Federal de 1824, recobrando el Distrito Federal el carácter que le daba esa Ley Fundamental.

Pero fue hasta el 28 de marzo de 1848 cuando el Presidente Interino Manuel Peña y Peña, desde Querétaro, autorizó al Gobernador del Distrito Federal, Juan María Flores Terán, ejercer las funciones que le correspondían.

Otros cambios se dieron en el último período de gobierno de Antonio López de Santa Anna, con el decreto del 16 de febrero de 1854, que ensanchó la extensión que tuvo el Distrito Federal, comprendiendo entre sus límites las siguientes poblaciones:

"... al norte, hasta el pueblo de San Cristóbal Ecatepec; al N.O., Tlanepantla; al poniente los Remedios, San Bartolo y Santa Fe; al S.O., desde el límite oriente de Huisquilucan, Mixcoac, San Ángel y Coyoacán; por el sur, Tlalpan; por el S.E., Tepepan, Xochimilco e Iztapalapa; por el O., el Peñon Viejo y entre este rumbo y el N. E. y N., hasta la medianía de las aguas del lago de Texcoco"

(Decreto del 16 de febrero de 1854; Dublán y Lozano, tomo VII, p.p. 49-51).

Ese mismo decreto propició la división del Distrito Federal en ocho prefecturas interiores, correspondientes a los ocho cuarteles mayores de la Ciudad de México y en tres prefecturas exteriores:

La de Tlanepantla al norte
La de Tacubaya al occidente
La de Tlalpan al sur

Constitución Política de 1857 y otros cambios

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1857, estableció, en su artículo 46, que solo en caso de que los poderes federales fueran trasladados a otro lugar, en el territorio del Distrito Federal se erigiría el Estado del Valle de México.

Posteriormente, el 6 de mayo de 1861, otro decreto dio al Distrito Federal la siguiente división política:

Municipalidad de México.
Partido de Guadalupe Hidalgo.
Partido de Xochimilco.
Partido de Tlalpan.
Partido de Tacubaya.
(Boletín Oficial del Consejo Superior de Gobierno, p. 200).

Se prevenía, en el decreto, que el Gobernador del Distrito Federal, que en ese año era Don Miguel Blanco, señalaría las villas, poblaciones y barrios que correspondieran a cada demarcación, oyendo el parecer de los Ayuntamientos. Así, en vista de dicha facultad, a partir del 5 de marzo de 1862, la división territorial del Distrito Federal quedó de la siguiente manera:

I. Municipalidad de México.

II. Partido de Guadalupe Hidalgo, con las municipalidades de:
Guadalupe Hidalgo y Azcapotzalco.

III. Partido de Xochimilco, con las municipalidades de:
Xochimilco,
Tulyehualco,
Tláhuac,
San Pedro Atocpan,
Milpa Alta y
Hastahuacán.

IV.- Partido de Tlalpan, con las municipalidades de:
Tlalpan,
San Ángel,
Coyoacán,
Iztapalapa e
Iztacalco.

V.- Partido de Tacubaya, con las municipalidades de:
Tacubaya,
Tacuba,
Santa Fe y
Mixcoac". (Idem.)


Imperio Extranjero

El 29 de octubre de 1864, el Ayuntamiento de México informó a la población que el Emperador Maximiliano y su esposa entrarían a la ciudad el día 30 de octubre, a las diez de la mañana, instalándose por ese motivo el Imperio, y por ende saliendo los poderes federales del Distrito Federal.

El lunes 10 de abril de 1865, se publicó en el Diario del Imperio el Estatuto Provisional del Imperio Mexicano. Con la Restauración de la República y entrada de Benito Juárez a la Ciudad de México, el 15 de julio de 1867, se retomó la división territorial del 5 de marzo de 1862, la que permaneció hasta el 31 de diciembre de 1899.

Inicio del Siglo XX

Para el año de 1900, ( según el censo del 29 de octubre de ese año) la división política del Distrito Federal fue la siguiente:

I. Municipalidad de México.

II. Distrito de Azcapotzalco:
Municipalidad de Azcapotzalco.
Municipalidad de Tacuba.

III. Distrito de Coyoacán:
Municipalidad de Coyoacán
Municipalidad de San Ángel.

IV. Distrito de Guadalupe Hidalgo:
Municipalidad de Guadalupe Hidalgo.
Municipalidad de Iztacalco.

V. Distrito de Tacubaya:
Municipalidad de Tacubaya.
Municipalidad de Mixcoac.
Municipalidad de Cuajimalpa.
Municipalidad de Santa Fe.
VI. Distrito de Talpan:
Municipalidad de Tlalpan.
Municipalidad de Iztapalapa.

VII. Distrito de Xochimilco:
Municipalidad de Xochimilco.
Municipalidad de Milpa Alta.
Municipalidad de Tlaltenco.
Municipalidad de Astahuacán.
Municipalidad de Tulyehualco.
Municipalidad de Ostotepec.
Municipalidad de Mixquic.
Municipalidad de Atocpan
Municipalidad de Tláhuac.


(Censo del 29 de octubre de 1900).

Ley de Organización Política y Municipal del Distrito Federal, del 26 de marzo de 1903, dividió el territorio en 13 municipalidades, que fueron: México, Guadalupe Hidalgo, Azcapotzalco, Tacuba, Tacubaya, Mixcoac, Cuajimalpa, San Ángel, Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco, Milpa Alta e Iztapalapa. ( Dublán y Lozano, tomo XXXV, p.p. 336 - 357).

para el año de 1917, cuando se alcanzó el triunfo Constitucionalista, la división territorial del Distrito no había cambiado mucho de aquel 1903. Al ratificarse como residencia de los poderes federales el 13 de marzo de 1917, se configuró la Ley de Organización del Distrito y Territorios Federales el 14 de abril de ese año.

Con base en la Constitución de 1917, el Distrito Federal quedó conformado por las trece municipalidades que se señalaron en el año de 1903; y dicha división fue modificada al crearse la municipalidad General Anaya en el año de 1924.

Reforma Constitucional y surgimiento del Departamento del Distrito Federal

En diciembre de 1928 se reformó el artículo 73, fracción VI, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dando nuevas bases para la organización política y administrativa y suprimiendo el sistema municipal en el Distrito Federal, encomendándose el gobierno del mismo al Presidente de la República: "... quien lo ejercerá por conducto del órgano que determine la ley respectiva.".

El órgano de gobierno creado por la ley orgánica ( aprobada en diciembre de 1928 y entró en vigor en enero de 1929), recibió el nombre de Departamento del Distrito Federal. Las facultades de decisión y de ejecución fueron encomendadas a un Jefe del Departamento del Distrito Federal, bajo cuya autoridad fueron puestos los servicios públicos y otras atribuciones ejecutivas. El funcionario sería nombrado y removido libremente por el Presidente de la República.

En el artículo segundo de la Ley Orgánica del Distrito y Territorios Federales se manifestó que: "El territorio del Distrito Federal se divide en un Departamento Central y Trece Delegaciones". El artículo tercero indicó que: " El Departamento Central estará formado por las que fueron municipalidades de México, Tacuba, Tacubaya y Mixcoac". El artículo cuarto estableció que: " Las trece Delegaciones serán: Guadalupe Hidalgo, Azcapotzalco, Ixtacalco, General Anaya, Coyoacán, San Ángel, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa,. Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac".

Posteriormente, el 31 de diciembre de 1941, se aprobó la nueva Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal, derogándose la Ley Orgánica anterior, de 1928.

El artículo octavo de la nueva Ley manifestó que: " Para los efectos de esta ley, el Distrito Federal se divide:

a. En la Ciudad de México, y

b. En las delegaciones que serán: Villa Gustavo A. Madero, Azcapotzalco, Iztacalco, Coyoacán, Villa Alvaro Obregón, La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac."



Para 1941, el territorio que se denominó sede del Departamento Central, se le llamó Ciudad de México, y desapareció la delegación de General Anaya, cuyo territorio se anexó a la Ciudad de México, quedando doce delegaciones en el Distrito Federal. La división territorial establecida en la Ley Orgánica de 1941, se modificó hasta el mes de diciembre de 1970, mediante reformas a dicha Ley.

Una de las reformas más significativas se observa en capítulo II, " Del Territorio", en su artículo décimo: " El Distrito Federal o Ciudad de México se divide, para los efectos de esta ley y de acuerdo a sus características Geográficas, Históricas, Demográficas, Sociales y Económicas, en 16 Delegaciones..."

De tal manera, lo que fue la Ciudad de México se convirtió en Delegaciones: Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Cuauhtémoc y Venustiano Carranza.

Historial Gráfico del Escudo de Armas del Gobierno del Distrito Federal.

En el "Cedulario de la nobilísima Ciudad de México" (1523-1611) se lee:

"Don Carlos, por la Gracia de Dios, Rey de Romanos Emperador. Semper Augusto, y Doña Juana su Madre, y el mismo Don Carlos, por la misma Gracia: Reyes de Castilla de León, de Aragón, de las dos Sicilias... en nombre de Vos, el Consejo, Justicia, Regidores, Caballeros, Escuderos, Oficiales y Hombres buenos, de la Gran Ciudad de Tenoxtitlán-México, que es, en la Nuestra Nueva España, que es fundada, en la Gran Laguna, nos hicieron relación, que después, que la dicha Ciudad, fue ganada, por los Cristianos españoles, Nuestros Vasallos; en nuestro Nombre, hasta ahora no habíamos Mandado, dar, y Señalar Armas, y Divisas, que trajesen, en sus Pendones, y pusiesen en sus Sellos, y en otras, partes, donde las Ciudades, y Villas, de estos Reynos las acostumbran poner y traer, y nos suplicaron, por Merced; diésemos, y señalásemos Armas, para que trajesedes, en los Pendones, de la dicha Ciudad, y se pusiesen, en su sello; y en las otras Cosas, partes, y lugares, donde fuese necesario; y Nos, considerando, como la dicha Ciudad, es tan insigne, y Noble, y el más principal Pueblo, que hasta ahora, en la dicha Tierra, por Nos, se ha hallado Poblado; que esperamos, que será, para Servicio Nuestro, Señor, y enzalzamiento de su Santa Fe Católica, y honra, y acrecentamiento, de Nuestros Reynos, acatando los trabajos y peligros, que en ganalla, los Cristianos españoles, Nuestros Vasallos han, pasado, y sus servicios, y porque,es cosa justa, y razonable, que los que bien sirven, sean honrados y favorecidos de sus Príncipes; por la mucha voluntad, que tenemos, que la dicha Ciudad, sea mas noblecida y honrada, tovimoslo, por bien, y por la presente, hacemos Merced, y señalamos, que tengan por sus Armas conocidas un escudo, azul, de color de Agua, en señal de la Gran Laguna, en, que la dicha Ciudad esta edificada, y un Castillo, dorado, en medio, y tres Puentes de Piedra de canteria, y en que van a dar en el dicho castillo, las dos, sin Ilegar a él, en cada una de las dichas dos Puentes, que han de estar a los la-dos, un León levantado, que hazga con la uñas en dicho castillo, de manera, que tengan los pies, en la puente, y los brazos en el castillo, en señal, de la Victoria, que en ella hubieron los dichos, Cristianos, y por la Orla, Diez hojas de Tuna, verdes, con sus abrojos, que nacen, en la dicha Provincia en Campo Dorado; en un Escudo a tal como éste, las cuales Armas y Divisa, damos a la dicha Ciudad, por sus Armas conocidas, por las que podáis traer, poner, e trayais, é pongais, en los Pendones, y Sellos, y Escudos, y Banderas, de ella, y en otras partes, donde quisiederes, y fueren menester; e segun e como e de la forma y manera, que las traen, y ponen las otras ciudades, de estos dichos nuestros Reinos de Castilla, a quien tenemos dado armas... Dada en la Villa de Valladolid, a cuatro días del mes de Julio; Año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo, de mil e quinientos veinte e tres años. Yo el Rey."

Escudo de Armas hasta 1995

Durante más de diez años, esta síntesis gráfica del escudo simbolizó a nuestra Ciudad.

Su resolución permitió mayor claridad, confirió modernidad, limpieza, orden y facilitó la reproducción en cualquier material y por cualquier medio impreso.

Los detalles caligráficos del original se estilizaron y tradujeron en líneas sólidas; el puente central perdió la perspectiva y se omitió una "hoja de tuna" (las cuales, según la tradición, representan los señoríos de la entonces Ciudad Tenoxtitlán-México).

Escudo de la Ciudad 1997

Esta nueva representación del Escudo de la Ciudad (1997), respeta en todo la solución lineal del anterior, incorpora la "hoja de tuna" faltante (según Cedulario y descripción del Rey Carlos V) y se le agrega la firma del Gobierno de la Ciudad y una pleca inferior para conferirle estabilidad, unidad y aislarlo de elementos ajenos en su reproducción.

Historia de la Ciudad de México
Fuente: La Ciudad más grande del Mundo, México 1988.

jueves, 31 de enero de 2008

DEL PASEO DE LA EMPERATRIZ AL PASEO DE LA REFORMA


Ya a finales del siglo XVIII, los habitantes de la ciudad de México, para ir al bosque de Chapultepec, para recreación o de paseo, o para ir a los pueblos cercanos al lugar, tomaban dos rutas: la que iba desde la fuente de Salto del Agua (hoy cruce del Eje Central Lázaro Cárdenas e Izazaga) hasta los manantiales del bosque, al pie del cerro y del castillo. La otra ruta iba desde la calle de Tacuba, en el centro de la ciudad, hasta el acueducto de la Tlaxpana (atrás de Bellas Artes), de ahí hasta la garita de San Cosme con rumbo al Poniente en la misma dirección de donde venía el río del Consulado.

Entrado el siglo XIX, y con la inestabilidad política que sacudía al país, al instalarse el entonces nombrado emperador de México, Maximilano I en el alcázar del Castillo de Chapultepec y designarlo como la residencia Imperial, y a falta de un camino que le comunicara de forma directa al mismo castillo con la Ciudad de México y le redujese el tiempo de traslado de un lugar a otro, considera entre los planes de urbanización de la ciudad, la creación de una avenida que comunicara de forma directa a la residencia Imperial con el centro de la capital.

Tal avenida, como parte de los proyectos que Maximiliano tenía para la capital, tenía que estar a la altura de sus pretensiones, para ser rival de los modernos y bellos boulevares de la Ciudad Luz (París).


Su origen: Diseño y trazado

]Para llevar a cabo tal empresa, Maximiliano I encargo el diseño y construcción del proyecto del "Paseo de la Emperatriz" (en honor a Carlota y como se designó originalmente) al ingeniero en minas austriaco Luis Bolland Kuhmackl. Maximiliano, quién buscaba imitar el lujo y vida de las cortes europeas, busca crear una avenida en la Ciudad de México que superara o igualara a los boulevares parisinos.

El diseño original, contemplaba la creación de un gran boulevard que arrancara desde la Glorieta del Caballito (hoy cruce de Paseo de la Reforma y Bucareli hasta la entrada al Bosque y Castillo de Chapultepec. Las dimensiones proyectadas para tal avenida serían de 19 metros de ancho, con arboledas y prados de unos 9 metros de ancho a cada lado de la misma. Se pensó también en la colocación de bancas de fierro colado colocadas en ciertos puntos de los camellones y la creación de una glorieta ubicada a la mitad del boulevard, en la cual se colocaría un monumento a Cristóbal Colón.

Con la caída del fugaz imperio, el proyecto solo quedó en el trazo de la avenida y el camellón central.


El paseo Degollado

Con la caída del segundo imperio y el retorno de Benito Juárez al poder quedaron suspendidas las obras, aunque en este periodo se dieron dos acontecimientos importantes: el primero fue su cambio de nombre a "Paseo Degollado" en 1867 y el segundo fue la abolición del carácter exclusivo de la vía en 1872 (originalmente estaba prohibido el tránsito público, siendo solo de carácter aristócrata.).

Tras la muerte de Juárez y durante el período presidencial de Sebastián Lerdo de Tejada, fue que realmente se reiniciaron las obras de diseño y urbanización del paseo, construyéndose un largo terraplén y el puente de La Teja de 8 metros de ancho (sobre una zanja) que permitió el tránsito sin contratiempos en todo el trayecto de la vía. Además se hizo más ancha la calzada central y se le fue dando forma a los andadores laterales, se plantaron nuevas hileras de árboles, se le agregaron, y se trazaron otras cuatro glorietas de 110 metros de diámetro, ubicadas entre la Estatua de carlos IV y la glorieta diseñada por Bolland, que tenía 120 metros de diámetro. Fue en esta época que mediante un decreto en 1872, se le da el nombre que a la fecha ostenta de "Paseo de la Reforma".


Diseño Porfiriano

La que quizás sea una de las más activas etapas constructivas y de embellecimiento del Paseo de la Reforma, se dio durante todo el periodo dictatorial de Porfirio Díaz, conocido como El Porfiriato. Díaz y el grupo de Los científicos, y sus idea de imitar o, mejor dicho trasladar todo lo francés a México, encuentran en el Paseo de la Reforma una de las mejores muestras para llevar lo anterior a cabo. Monumentos, bancas, faroles importados de Berlín y de estilo francés eran observados a lo largo del paseo.

Es precisamente en 1877 cuando se inaugura la glorieta cercana al monumento del caballito, con el Monumento a Cristóbal Colón (que hubiera sido ubicado en la glorieta central).

Como muestra de nacionalismo, a lo largó de la avenida, están colocadas sobre pedestales de cantera las estatuas de personajes ilustres de la historia de México. Esta idea también se llevó a cabo por los gobiernos republicanos, pero nunca se ejecutó tal obra. Originalmente se pensó en colocar figuras de la mitología griega. Pero se llegó al acuerdo de que cada estado del país enviara dos estatuas de personajes distinguidos nacidos en su entidad.

También se agregaron de igual forma y alternadamente a cada dos estatuas, pedestales de cantera sobre los cuales descansan jarrones de bronce.

En el año de 1878 se procede a continuar con la construcción de las bancas de cantera.

En 1877 se inició la construcción de la segunda gran glorieta que sirvió de albergue a la escultura del último emperador azteca, Cuauhtémoc, misma que fue inaugurada 10 años después, el 21 de agosto de 1897. En la decada de los 40s es usado el nombre de Colonia Cuautémoc en honor a la cercanía de este monumento.

Como información referente al Paseo de la Reforma, baste mencionar que, tan solo con el diseño del mismo, fueron beneficiados varios fraccionadores y constructores que, cuando la ciudad capital empezó a expanderse hacia el Poniente, fue precisamente en los costados de la vía en donde se vieron surgir las nacientes "colonias", las primeras de ellas a saber fueron las colonias Arquitectos, Paseo Nuevo, Tabacalera, Cuauhtémoc y Juárez, todas ellas carácter aristocrático. En los predios que daban hacia el Paseo se levantaron grandes y suntuosos palacetes y mansiones.

Para conmemorar el centenario de la Independencia de México, en 1910, se colocó en la cuarta glorieta, el monumento a la Independencia de México, diseñado y construido por Antonio Rivas Mercado, inaugurándose por Porfirio Díaz en una ceremonia oficial.


Proyectos modernizadores

Terminada la revolución, y más precisamente durante la década de 1960, bajo el mandado del entonces regente de la ciudad Ernesto P. Uruchurtu, se inicia la ampliación del Paseo de la Reforma desde la glorieta del caballito, hasta su unión con la calzada de los misterios. Para esto se demolieron varias construcciones cercanas a la zona de la alameda, así como de las colonias Guerrero y Tlatelolco. Para llevar a cabo el conocido entonces "Proyectazo".


Ampliaciones y remodelación

Finalizada la Revolución Mexicana, ya entrada la década de 1920 se comenzaron los trabajos de extensión de la avenida hacia la zona poniente de la capital, donde se ubicaban los nacientes fraccionamientos de Chapultepec Heights (actualmente llamada Lomas de Chapultepec) y después hasta el entronque con la carretera de Toluca.

Entre los años de 1948 y 1949 se realiza una remodelación general a cargo del Departamento Central (Gobierno del D. F.) encabezado por Fernando Casas Alemán, que llegó incluso al extremo de plantar Cactus, Nopales y Biznagas en el camellón central del otrora aristocrático paseo.

En 1959 el regente Ernesto P. Uruchurtu inició los trabajos de ampliación hacia la zona noreste de la ciudad, los cuales se concluyeron en 1964. Esta ampliación del proyecto fue de alrededor de 2.6 kilómetros, desde la Glorieta del Caballito hasta la colonia Peralvillo. La canción de "Chava" Flores, "Vino la Reforma", fue escrita haciendo referencia a la llegada de la avenida a colonias más populares hacia el norte en comparación con aquellas ubicadas en su parte poniente de carácter más exclusivo.

Monumentos

Sobre éstas glorietas se encuentran los principales monumentos que hacen florecer el Paseo de la Reforma', desde la Glorieta del Caballito hasta la de la Diana Cazadora, se citan las siguientes.


Glorieta del monumento a Colón

En ésta se ubica el primer monumento colocado en el paseo. Dedicado al descubridor del Nuevo Mundo, Cristóbal Colón. Fue diseñada por Enrique Cordier. Se inauguró en 1877. Representa al navegante señalando al horizonte, bajo sus pies y a los lados de su pedestal se encuentran las estatuas de Fray Pedro de Gante, Bartolmé de las Casas, Fray Juan Pérez de Marchena y Fray Diego de Deza.


Glorieta del monumento de Cuauhtemoc

Levantado por Miguel Noreña, quizá el monumento más nacionalista del paseo, representa al último Tlatoani mexica Cuauhtémoc, empuñando una lanza y con atavíos de gala. A los lados del pedestal decorado con motivos prehispánicos, se ubican bajo relieves con escenas del tormento a Cuauhtemoc.


Glorieta de la palma

Se le conoce por una longeva palmera sembrada al centro de la misma glorieta. Es la glorieta original diseñada por Bolland y de las de mayor tamaño. Nunca se ha colocado monumento alguno.


Glorieta del Ángel

Proyectado bajo el diseño del arquitecto Antonio Rivas Mercado, junto con Gonzalo Garita y Manuel Gorozpe durante el régimen de Profirió Díaz quién lo encargo e inauguró en ceremonia oficial para las fiesta del centenario de la Independencia. Las Esculturas fueron realizadas por Enrique Alciati. Es el símbolo oficial de la Ciudad de México y quizá el más bello de todos los monumentos que adornan el Paseo de la Reforma. La victoria alada (ángel) que soporta la columna, fue restaurada tras su caída por el terremoto acaecido en el año de 1957. Es punto de referencia y lugar de reunión en todo el Paseo, por lo cual, durante las multitudes, es protegido con vallas y elementos de seguridad para evitar daños y su deterioro.


Glorieta de la fuente de la Diana Cazadora

Fue inaugurada en el año de 1942 por el presidente Manuel Ávila Camacho, el diseño de la escultura y fuente es de Juan Fernando Olaguíbel La identidad de quién posó para el artista es y sigue siendo un misterio. El nombre que se le dio fue el de la "Flechadora de la estrella del Norte", pero popularmente se le conoce como la "Diana Cazadora". Desde su inauguración, fue motivo de escándalo por su desnudez, por lo cual se le llegó a cubrir con un faldón de bronce y en algún momento fue retirada. Volviéndose a colocar en el año de 1992. El lugar que actualmente le corresponde no es el original.


Obras no realizadas y desaparecidas

Había un proyecto a mediados de los 80's del siglo XX que tenia como objetivo desaparecer la glorieta de "el ángel" en el Paseo de la Reforma donde se encuentra el famoso Monumento a la Independencia que consistía en convertirla en un paso a desnivel, se procedería escarbando por debajo de "el ángel" un túnel, para supuestamente liberar el tráfico, el proyecto afortunadamente nunca se completó y fue hasta el año 2005 que se comenzaron a reparar y remplazar varios de los pilotes que sostienen el monumento ya que habían sido removido cerca de 4 para poder excavar el túnel.

Como la ciudad en la que se ubica, que se encuentra en constante cambio, el mismo Paseo de la Reforma", ha corrido con la suerte de ver la creación y destrucción, para bien o para mal, así como para su embellecimiento o adaptación a los requerimientos de la urbe, de monumentos, lugares y sitios que marcaron una época y dejaron una huella en la historia de la ciudad, entre los cuales se pueden mencionar las siguientes:

Antes de que la Fuente de la Diana Cazadora fuera ubicada en su lugar actual, se encontraba otra fuente, que se conoció con el nombre de "las regaderas". Estas se retiraron en el año de 1992.

El café Colón, ubicado en la pequeña manzana en donde ahora se encuentra el hotel Ambassador & Suites. El edificio donde se ubicaba el famoso café fue destruido durante el Terremoto de 1985.



Puntos importantes de norte a sur...

viernes, 7 de septiembre de 2007

ICONOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO: TOHUI



Tal vez Tohui no fue tan famoso a nivel internacional como lo fue Keiko, pero en su momento, para todos en México era el mayor icono a principios de los 80s; dudo que en aquellos años, alguien viviendo en la Ciudad de México, no haya ido a verlo a Chapultepec. Nos habituamos a su presencia y a la existencia de nuevos pandas posteriormente, que casi paso desapercidida la noticia de su muerte 12 años después, es probable que no se quisiese hacer del conocimiento general del publico por lo que representaba Tohui para nosotros los mexicanos.



Un distintivo del Zoológico de Chapultepec son los pandas gigantes que ha tenido.
Actualmente tiene a Xiu Hua, Shuan Shuan y Xin Xin.
Pe Pe y Ying Ying son regalados en septiembre de 1975 por la Republica Popular de China. Mueren en 1989.
Xengli nace en agosto de 1980, pero muere 9 días después. Es el primer panda en nacer en cautiverio fuera de China.
Tohui nace el 21 de julio de 1981. Es la primera panda en nacer en cautiverio fuera de China y mantenerse con vida. Muere el 16 de noviembre de 1993.
Liang Liang nace el 22 de junio de 1983.
Xiu Hua nace el 25 de junio de 1985. Sus padres son: Ying Ying (madre) y Pe Pe (padre).
Shuan Shuannace el 15 de junio de 1987. Es hermana de Xiu Hua.
Xin Xin ("esperanza" en chino) fue concebida vía inseminación artificial. Nace el 1 de julio de 1990. Su madre es Tohui y su padre Chia Chia de el zoológico de Londres (London Zoo).

lunes, 3 de septiembre de 2007

ICONOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO: KEIKO


Pocos animales pueden llegar a ser representativos de una ciudad, un buen ejemplo es Keiko, que junto al panda Tohui, son seres entrañables para la Ciudad de Mexico.


Keiko


Debe de haber nacido entre 1977 y 1978 en el océano Atlántico, cerca de Islandia. En 1979 fue capturada cuando todavía estaba permitido este tipo de práctica y fue llevada a Saedyrasfnid, a un acuario. Fue en 1982 que Marineland en Ontario, Canadá, compró a Keiko. Ahí inició su capacitación para entretener públicos ávidos de piruetas y gracejadas. En esa época aparecieron sus primeras lesiones dérmicas. De su llegada a México se rumora que todo fue arreglado por Jorge Hank Rhon, famoso por haber estado involucrado en varios casos de tráfico ilegal de fauna silvestre. La historia cuenta que el famoso empresario accionó los botones necesarios para lograr que el cetáceo cruzara de manera ilegal el espacio estadunidense, y que el viaducto Miguel Alemán, del Distrito Federal, fuera cerrado para que la ballena pudiera llegar en 15 minutos hasta Reino Aventura. En una entrevista realizada en 1993, Oscar Porter, director de Reino Aventura, ubicado en la zona del Ajusco de la Ciudad de México y convertido actualmente en el parque de distracciones “Six Flags”, dijo a la revista Proceso: “A los dueños les llegó la oferta de que había una ballena en Canadá. Algo que los motivó a su compra fue que Keiko estaba con dos ballenas más. Keiko era la de carácter más débil y las otras la maltrataban. Los dueños sintieron que en México podía estar mejor.” Al paso de los años, Keiko siguió creciendo y su tanque le quedaba pequeño. Sus dueños mexicanos querían ganar cada vez más dinero con ella, pero no estaban dispuestos a invertir ni una moneda en el mejoramiento de sus condiciones de vida. Surgió entonces el ofrecimiento de que la ballena participara en una película estadunidense de bajo presupuesto. El film se convirtió en un éxito y puso a “Liberen a Willy” en los primeros lugares de taquilla. Al poco tiempo, el caso de Keiko fue publicado en 1993 por la revista Entertainment Weekly de Estados Unidos; el artículo “Puede salvarse esta ballena” destacó el caso de Keiko, al que describió de manera dramática: “Tomó menos de dos horas de pantalla liberar a Willy, pero la batalla para salvar a Keiko ha persistido desde el inicio de la filmación en 1992 y parece ponerse cada vez más difícil. Ambientalistas, biólogos marinos, sus propios entrenadores y los administradores del parque discuten sobre la mejor manera de ayudarle.” Para los ambientalistas la situación de Keiko era más que precaria, su piscina de seis metros de profundidad resultaba insuficiente, tenía problemas virales, sufría de escoriaciones alrededor de las aletas pectorales y de la cola. En la perspectiva de los dueños de Reino Aventura, Keiko vivía mejor que muchos mexicanos: comía entre 80 y 120 kilos diarios de pescado, 50% nacional y 50% internacional, y tomaba vitaminas. Además tenía cuatro entrenadores, un velador y hasta ocho personas que cuidaban de él. El escándalo alcanzó tal magnitud que la película de “Liberen a Willy” incluía un número telefónico para todos aquellos que quisieran adherirse al movimiento por la liberación del mamífero marino. Liberen a Keiko. En 1994 Keiko era un macho en plena madurez sexual. Con cerca de 15 años tenía más de siete metros de longitud. Su aleta caudal se había colapsado y sus dientes inferiores observaban gran desgaste debido a su costumbre de morder los bordes de su piscina. Su triste situación dividió en dos a la opinión mundial. Por un lado apareció la Alianza de Parques de Mamíferos Marinos y Acuarios que propugnaba porque Keiko fuera llevada a un acuario con una piscina adecuada, la cual podría compartir con una hembra. Por otro lado apareció el Centro para la Investigación de las Ballenas del estado de Washington orientado hacia los derechos de los animales, decidido a poner a la orca en libertad. Ken Balcom, director de este último centro, habló en esa época con esta reportera y señaló que había viajado a México para ofrecerle a Porter una oferta de 3.8 millones de dólares por el mamífero marino. Su propuesta era hacer un tratamiento de readaptación y reaprendizaje de sus capacidades silvestres. En 1994 la Fundación Liberen a Willy tenía recaudados 4 millones de dólares para liberar a Keiko. Fue el Oregon Coast Acuarium el encargado de habilitar el espacio perfecto para la ballena. En un acto insólito e inesperado, la ballena fue donada por Reino Aventura al lugar en 1995. No era para menos: Después de la presión de recibir más de 1,500 cartas quincenales para solicitar su liberación, los dueños estaban más que hartos. El 7 de enero de 1996, después de una larga despedida con niños llorando y un largo operativo que fue trasmitido a todo el mundo, Keiko llegó al acuario estadunidense para empezar un largo periodo de adaptación en vías de ser liberada, pero no fue sino hasta 1997 que sus cuidadores le presentaron como alimento peces vivos. Al principio Keiko no aceptó comer los peces y se los llevaba a sus entrenadores; sus lesiones cutáneas habían desaparecido. Poco a poco se estableció que el animal sería liberado en 1999, pero entonces Keiko enfermó del hígado y el pulmón, y su proceso de reincorporación al mar se retrasó.


Tras un intenso entrenamiento para aprehender a capturar peces, la orca fue liberada en las aguas de Islandia en julio de 2002, pero luego de nadar unos mil 400 kilómetros en aparente búsqueda de compañía humana, fue vista en las aguas de Noruega. Ante el aparente fracaso de incorporarla a su hábitat natural, tras 26 años de cautiverio, Keiko regreso a la vida que consideraba normal en la bahía de Taknes, costa oeste de Noruega, donde se le alimentó y cuidó desde septiembre de 2002 hasta el fin de su vida.


Después de 24 años de no haber nadado nunca más en los mares abiertos y de haber vivido en acuarios y piscinas en todo el mundo, brindando espectáculos para chicos en los parques de diversiones, sintió una especie de nostalgia, de antiguo reclamo. Y así, después de tantos intentos fallidos de convencerla de que su lugar estaba en el mar, la ballena Keiko hace siete semanas que recorre las aguas profundas del océano Atlántico.


Todo un acontecimiento, visto y considerando que, durante años, Keiko había hecho fracasar todas las tentativas por liberarla. Desde 1998 se intentó, de todos los modos posibles, llevarla al mar abierto y ponerla en contacto con otros grupos de orcas. Pero, al final de cada día, Keiko siempre regresaba a su casa.


Sin embargo, en unos meses las cosas cambiaron. Sus cuidadores empezaron a percibir que algo se estaba modificando en el comportamiento de Keiko. Al parecer, cada vez le gustaba más estar en compañía de otras orcas, hasta que el 15 de julio se alejó de la bahía de Islandia, donde vivía. ¿Una incursión exploratoria, como tantas otras? No, Keiko nunca más regresó.


Según algunas informaciones (a Keiko se la siguía vía satélite gracias a unos dispositivos que tenía adosados en su espina dorsal), debío encontrarse entre Noruega y las islas Shetland. "Estamos contentos, porque Keiko está haciendo lo que queríamos, pero un poco preocupados porque no sabemos qué le está pasando", dijo Charles Vinick, vicepresidente de Ocean Futures, la organización que se ocupó de la reinserción de Keiko.


Recientemente, Keiko había empezado a alimentarse sola, cosa que antes no sabía hacer. Vinick está convencido de que la orca se encontraba bien y de que, finalmente, estaba disfrutando de su libertad. Pero algunos cuidadores estaban tan preocupados por su futuro que les escribieron a las autoridades norteamericanas solicitando ayuda, ya que temian que Keiko podía estar recorriendo los océanos "sola y muerta de hambre".

El 12 de Diciembre de 2003, Keiko, murió a los 27 años de edad, probablemente a causa de una neumonía, anunció el equipo encargado de su programa de readaptación a la vida salvaje.



La orca falleció sin haber jamás logrado volver al estado salvaje pese a un gran programa de rehabilitación de más de 20 millones de dólares."Hace dos días estaba un poco letárgica. Ya no aceptaba bien los alimentos", dijo Dane Richards, un miembro del equipo encargado de apoyar a Keiko en el Golfo de Taknes, en la costa occidental de Noruega."Su comportamiento y su actividad se deterioraron", agregó. "Pensamos que podría tratarse de una neumonía", precisó.Richards no pudo explicar lo que sucedería con el cadáver del cetáceo, pero David Philipps, de la Fundación "Salven a Willy", citada por la prensa noruega, manifestó el deseo de exponer su esqueleto al público. Sacar a Keiko de su estrecha piscina en México y llevarla a sus aguas natales fueron el esfuerzo más espectacular nunca hecho por un animal", subrayó David Phillips, presidente-fundador de la Fundación "Salven a Willy"."Keiko era una campeona, la más increíble de las orcas", añadió. Keiko nunca pudo cortar sus lazos con los hombres y siguió dependiente de ellos para su alimentación, que consistía en unos 40 kilos de harenque por día y además nunca quiso volver a juntarse con sus congéneres.


Keiko, fue encontrado flotando en las aguas. Murió de una repentina neumonía a los 27 años de edad en la bahía de Taknes, en Noruega. Margrete Stere, alcaldesa de la municipalidad de Hansa informó que la orca falleció alrededor de las 17:00 horas (16:00 GMT), cuando su cuerpo fue encontrado flotando en las aguas, según la radio noruega NRK. Las autoridades del Directorio de Pesca de Noruega confirmaron el deceso del macho de seis toneladas de peso y 10.6 metros de longitud, al tiempo que precisaron que obedeció a una repentina neumonía, de acuerdo con el reporte. Dane Richards, quien cuidaba a la orca, indicó que Keiko dejó de comer y mostraba falta de sueño, al parecer a causa de un resfrío repentino, y que a pesar de los cuidados de los veterinarios su comportamiento se deterioraba cada vez más. "Mostró algunos síntomas como falta de sueño y apetito. Verificamos que su respiración era un tanto irregular, no evolucionaba muy bien. Murió en la tarde", apuntó Richards al dar cuenta de la muerte de la famosa orca.

lunes, 13 de agosto de 2007

LA ESTATUA ECUESTRE DE CARLOS IV




Miguel de la Grúa Talamanca, marqués de Branciforte realizó una serie de actos corruptos que enfurecieron a Carlos IV y, para congraciarse con él -cosa que logró con creces- le propuso realizarle una estatua ecuestre que estuviera en la Plaza Mayor de México. El rey aceptó y el virrey nombró a Manuel Tolsá coordinador de la obra. Corría el año de 1790.

Para conseguir los fondos se realizaron varias corridas de toros y así se consiguieron 50 mil pesos, cantidad que sobrepasó con mucho los 18,700 pesos necesarios para cubrir el total del proyecto. Sin embargo este fue solo el principio de las aventuras de Tolsá, ya que, para tener terminada la obra hubieron de pasar algunos años y miles de peripecias, cuando el arquitecto iniciaba el modelado de la escultura, se supo que la fragata asturiana que transportaba desde Cádiz 90 quintales de calamina -parte del material necesario para la fundición- había sido capturada por piratas ingleses; después no pudieron reunirse los 600 quintales de metal que hacían falta y se suspendió la obra por un tiempo.

Hubo varias inauguraciones en falso: la primera piedra del monumento (todavía sin caballito) fue colocada por propia mano del virrey el 18 de julio de 1796, con gran solemnidad y pompa. El 9 de diciembre de ese mismo año se develó la estatua provisional hecha de madera y estuco, recubiertas con hoja de oro. La celebración duró tres días y hubo salvas de artillería, repique de camapanas, y tres mil monedas de plata y bronce que el virrey, la virreina y el Regente de la Real Audiencia arrojaron por los balcones para contentar al público asistente.

Terminada la fiesta, Tolsá continuó con el modelado de la estatua definitiva, teniendo como modelo un caballo percherín poblano llamado "Tambor". El inmenso molde para el vaciado quedó listo para su vaciado en bronce, pero el metal de la fundición aún no estaba completo por lo que Tolsá y su equipo debieron esperar tres años. Fue el 2 de agosto de 1802 cuando el molde se recalentó para desalojar la cera y se encendieron los hornos que calentaron los crisoles con 300 quintales de metal cada uno. A las seis de la tarde del día 4, el metal convertido en masa líquida e incandescente fue vaciado en el molde. Después de 5 días la pieza se había enfriado y todo había concluido con éxito.

Cuatro días duró el transporte de la enorme escultura de bronce (4.88m de altura, 1.78 de ancho y 5.40 de largo, es decir ocho veces el tamaño natural y seis toneladas de peso) hasta enfilarla hacia la segunda puerta del Palacio Real. Siete años después de ideado el monumento, el 9 de diciembre de 1803, se repitió la fiesta de más de tres días, recibiendo Tolsá grandes honores.

El caballito, en un principio estuvo en el Zócalo, al triunfo de la Guerra de Independencia, cuando entró a la ciudad el Ejército Trigarante encabezado por Iturbide el Caballito estuvo oculto dentro de un enorme globo de madera pintado de azul, incluso hasta después de la coronación.
Guadalupe Victoria, primer presidente de la República, considerando un insulto la existencia de la estatua propuso fundirla, pero Lucas Alamán, que tenía mejor gusto, impidió tal barbaridad.
En mayo de 1823 el Ayuntamiento decidió transportar el caballito al claustro de la Universidad, situada entonces junto al Mercado del Volador. Ahí permaneció quince años hasta que Mariano Arista decidió embellecer de nueva cuenta el Paseo de Bucareli, que estaba entonces en remodelación y Carlos IV fue a parar ahí, en la glorieta de Reforma, en septiembre de 1852.
Fue hasta mayo de 1979 en que el Caballito fue llevado a la calle de Tacuba, frente al Palacio de Minería, en el centro de una pequeña plaza que llevaría también el nombre de su autor.
Su nombre real es la Estatua Ecuestre de Carlos IV.

sábado, 11 de agosto de 2007

LA FLECHADORA DE LA ESTRELLA DEL NORTE


La escultura de la Diana Cazadora, inicia su historia en 1942, cuando el presidente de México, Manuel Ávila Camacho, a través del regente del Distrito Federal, Javier Rojo Gómez, inició un programa de embellecimiento de la ciudad que incluía la creación de varias fuentes monumentales en glorietas o esquinas representativas.


Fue así como se comisionó al arquitecto Vicente Mendiola y al escultor Juan Olaguíbel, para que realizaran la construcción de una de estas fuentes para una glorieta que se localizaba sobre el Paseo de la Reforma cerca de la entrada al Bosque de Chapultepec. El tema que se eligió fue el de Diana, la diosa romana de la caza, pero en esta fuente, esa diosa, en vez de cazar con su arco bestias en los bosques, ahora flecharía la estrella de los cielos del norte, de ahí el nombre de la escultura. Como modelo para la ejecución de la misma se seleccionó a Helvia Martínez Verdayes, en ese tiempo una joven de apenas 16 años que trabajaba por las tardes como secretaria en las oficinas de Petróleos Mexicanos. La escultura fue elaborada de abril a septiembre de 1942, mes en que finalmente se realizó la fundición en bronce de la misma. Durante todo ese tiempo, Helvia Martínez Verdayes posó desnuda para el escultor sin recibir otra paga que la vanidad de ver su cuerpo inmortalizado en una de las avenidas más hermosas de la ciudad.



La Fuente, fue inaugurada el 10 de octubre de 1942 y desde ese momento se ganó el afecto del pueblo, quien la empezó a llamar "La Diana Cazadora", pero desde esa fecha también se ganó las críticas de los sectores más ultraconservadores de la sociedad mexicana de la época, siendo la Liga de la Decencia quien un año después, tras una serie de actos de protesta que incluyeron la colocación de ropa interior de tela sobre la escultura, lograron que Juan Olaguíbel le colocara un calzoncillo de bronce a su obra. Sin embargo, el artista previendo otros tiempos de mayor libertad, únicamente lo fijó con tres puntos de soldadura, en espera de poder retirarlo más adelante. Al paso del tiempo la mentalidad de la sociedad mexicana fue transformándose y para aprovechar la celebración de las Olimpiadas de México 1968, el entonces regente Alfonso Corona del Rosal, en respuesta a una petición de Juan Olaguíbel, decidió retirar el taparrabos de bronce de la escultura, sin embargo al realizar esto, la estatua sufrió algunos daños. Para solucionarlo se decidió fundir una nueva pieza sin defectos para que ocupara ese lugar, mientras que a la que resultó dañada fue vendida por el artista al regente para evitar que la pieza fuera destruida, ese pieza fue donada por el político a Ixmiquilpan, su pueblo natal donde permanece desde 1970.



En 1974, a raíz de las obras del Circuito Interior, la Fuente de la Diana Cazadora fue trasladada de su ubicación original en el parque Ariel, entre Rio Rodano, Circuito Interior y Paseo de la Reforma, a un costado de donde hoy se levanta la Torre Mayor. En ese sitio permaneció prácticamente escondida durante 18 años, hasta que en 1987 un grupo de artistas e intelectuales exigieron la reubicación de la Diana Cazadora a la glorieta que se forma en el cruce de Paseo de la Reforma con la calle de Sevilla. Esta petición fue respaldada a su vez por la ciudadanía, quién logró que el gobierno la recolocara el 5 de agosto de 1992 en su glorieta inaugural donde permanece hasta nuestros días.



De esa manera ha trascurrido la historia de esta escultura, un monumento a la mujer, un monumento a la belleza del cuerpo desnudo, un monumento a la libertad.



Su nombre verdadero es la Flechadora de la Estrella del Norte.

jueves, 9 de agosto de 2007

LA VICTORIA ALADA

El máximo símbolo de la Ciudad de México, el Ángel de la Independencia se eleva majestuoso en medio del Paseo de la Reforma.

La primera piedra de este reconocido monumento, fue colocada el 2 de enero de 1902 por Porfirio Díaz. La dirección del proyecto estuvo a cargo del arquitecto Antonio Rivas Mercado, también autor del Teatro Juárez de la Ciudad de Guanajuato.

Este monumento está inspirado en un proyecto para rendir homenaje a los héroes de la independencia que consistía en construir un zócalo de piedra con una columna corintia coronada por un ángel en plena Plza de la Constitucion durante el gobierno de Antonio López de Santa Anna. Ese proyecto no pudo concretarse, y ya para finales del siglo XIX, el arquitecto Antonio Rivas Mercado, lo retomó inspirándose además en algunas famosas columnas del mundo como la de Trajano en Roma, la de la Plaza Vendome de París y la Alejandro en San Petesburgo. Todas esas columnas fueron levantadas para conmemorar, el triunfo de un ideal en sus países respectivos.

Fue así que este arquitecto diseñó un zócalo circular sobre el cual se apoyaría una base cúbica en cuyos vértices, descansan las estatuas sedentes que representan la Paz, la Ley, la Justicia y la Guerra ejecutadas por Enrique Alciati. En el interior de esta base reposan los restos de algunos de los más egregios líderes de la independencia mexicana como Miguel Hidalgo, Vicente Guerrero e Ignacio Allende entre otros. Esta base contiene además las esculturas de dichos insurgentes, así como una bien lograda escultura de un león guiado por un niño que representa el dominio de la verdad y la inteligencia sobre la fuerza. Sobre esta base fue erigida una columna corintia de 35 metros de altura, labrada en cantera de Chiluca, misma que se encuentra coronada por la famosa victoria alada, símbolo del triunfo entre los antiguos griegos.

Este monumento fue inaugurado el 16 de septiembre de 1910 como evento culminante de las fiestas del centenario de la Independencia, mismas a las que asistieron importantes diplomáticos, embajadores, empleados públicos y el pueblo en general para disfrutar de los juegos pirotécnicos, desfiles y conciertos que se realizaron en el Paseo de la Reforma en esa ocasión.

Años más tarde, en 1957, el monumento a la Independencia, conocido popularmente como "El Ángel" vivió su momento más difícil al caerse dicha escultura dorada a causa de un fuerte terremoto. Sin embargo, para gloria de la ciudad y sus habitantes fue repuesta la escultura poco tiempo después y ha resistido desde entonces todos los embates de la naturaleza.

Su nombre original es la Victoria Alada.

domingo, 5 de agosto de 2007

COATLICUE


Cuenta la leyenda que Coatlicue, la madre de los dioses, estaba un día barriendo el templo en el cerro de Coatepec, cuando encontró una bola de plumas que guardó en su seno, lo que más tarde la hizo quedar preñada. Por ello Coyolxauhqui, hija de Coatlicue, y sus hermanos los centzonhuitznahua, “los cuatrocientos surianos”, decidieron matarla; pero en el momento en que iban a atacarla nació Huitzilopochtli, ataviado como guerrero y con una serpiente de fuego en la mano, con la cual decapitó a Coyolxauhqui y la arrojó cerro abajo, por lo que su cuerpo se desmembró con la caída; después persiguió a los cuatrocientos surianos, que se dispersaron por el firmamento y se convirtieron en estrellas.


La representación más importante de la Coatlicue es la que se conserva en el Museo Nacional de Antropología de México: tiene pies y manos en forma de garras, una falda de serpientes entrelazadas y el pecho cubierto por un cráneos, manos y corazones humanos. La cabeza de la diosa está sustituida por dos cabezas de serpiente encontradas, que simulan dos chorros de sangre que brotan de su cuello cortado.


Coatlicue, ¨la de la falda de serpientes¨, madre del sol, la luna y las estrellas, diosa de la tierra segun la mitologia azteca; Huitzilopochtli, ¨colibri zurdo¨, representa al sol con su Xiuhcoatl o ¨serpiente de fuego¨; Coyolxauhqui, ¨la de los cascabeles en la cara¨con el desmembramiento de su cuerpo representa a la luna en sus diferentes fases.