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lunes, 21 de abril de 2008

NOSTRADAMUS


Nostradamus (Michel de Nôtre-Dame; Saint-Rémy-de-Provence, Francia, 1503 - Salon, 1566) Médico y astrólogo francés, famoso por el profecías que publicó en 1555 con el título Las verdaderas centurias y profecías, en las que anticipa el futuro de la humanidad hasta el fin del mundo, que situó en el año 3797.

Jean-Aimes de Chavigny, magistrado de la ciudad de Beaune en 1548 y doctor en Derecho y Teología, nos informa cumplidamente de los primeros años del enigmático profeta: "Michel Nostradamus, el hombre más renombrado y el más famoso de cuantos se han hecho famosos desde hace largo tiempo por la predicación deducida del conocimiento de los astros, nació en la villa de Saint-Rémy, en Provenza, el año de gracia de 1503, un jueves 14 de diciembre, alrededor de las doce del mediodía. Su padre se llamaba Jacobo de Nostredame, notario del lugar; su madre, Renata de Saint-Rémy. Sus abuelos paternos y maternos pasaron por muy sabios en matemáticas y en medicina, habiendo recibido él de sus progenitores el conocimiento de sus antiguos parientes."

Esos antepasados eran judíos, de la tribu de Isacar, al parecer pródiga en adivinos. En torno a 1480, un edicto regio había amenazado a todos los hebreos de Provenza con la confiscación si no se convertían, de modo que el bisabuelo de nuestro profeta, llamado Abraham Salomón, pensó que era más práctico bautizarse que perderlo todo. Tomó el apellido de Nostredame, que más tarde Michel latinizaría y convertiría en Nostradamus, en un intento de revestirlo de dignidad y misterio. Así pues, Nostradamus nació en el catolicismo y rodeado de sabios que muy pronto le iniciaron en las profundidades de las matemáticas, lo que por aquel entonces significaba adentrarse en la astrología, y también en el arte de la medicina y la farmacia.

Desde muy joven aprendió a manejar el astrolabio, a conocer las estrellas y a describir el destino de los hombres en sus aparentemente caprichosas conjunciones. En Avignon y Montpellier estudió letras, además de medicina y filosofía, asombrando a compañeros y profesores por sus raras facultades y su infalible memoria. Tenía veintidós años cuando, durante una epidemia de peste que asoló la ciudad de Montpellier, inventó unos polvos preventivos que tuvieron mucho éxito.

En 1531, Michel fue invitado por Julius Caesar Scaliger para acudir al pueblo de Agen, donde desposó a una mujer cuyo nombre se encuentra aún bajo disputa (posiblemente Henriette d'Encausse), con la cual procreó dos hijos. En 1537 murieron su esposa y sus dos niños, presumiblemente a causa de la peste bubonica. En ese momento, Scaliger tuvo una disputa con él, y las autoridades de la Iglesia le solicitaron enfrentarlo a la inquisición en Toulouse por un descortés comentario hecho sobre la realización de una estatua de la Virgen María.

En 1545 acudió con el físico Louis Serre con tal de enfrentar un brote de la plaga en la comunidad de Marseille, para luego continuar en su intento por la erradicación de la misma en las regiones de Salon-de-Provence y Aix-en-Provence, siendo la primera donde establecería su residencia, la cual habitaría hasta llegado su fallecimiento.

Su espíritu inquieto y errabundo le llevó a recorrer Francia e Italia, donde tuvo lugar una ya famosa anécdota: en Génova, paseando con otros viajeros, encontró a un humilde monje franciscano, antiguo porquerizo, llamado Felice Peretti. Nostradamus se arrodilló ante él, en medio del estupor de quienes presenciaban la escena. "No hago otra cosa que rendir el debido respeto a Su Santidad", dijo con sencillez el adivino; en 1585, Peretti subiría al trono pontificio con el nombre de Sixto V.

Convertido en boticario y perfumista, se instaló en Marsella y dedicó su ingenio a la elaboración de elixires, perfumes y filtros de amor. Fue en esos días de 1546 cuando tuvo lugar un acontecimiento que llevaría a Nostradamus a los umbrales de la fama: la terrible epidemia llamada del "carbón provenzal". Aix-en-Provence fue el centro de la plaga. Los afectados por ella se volvían negros como el carbón antes de morir atacados por tremendos dolores, de ahí el nombre que se le asignó con ironía no exenta de crueldad.

Nostradamus inventó un mejunje compuesto de resina de ciprés, ámbar gris y zumo de pétalos de rosa que habían de recogerse en cestos cada madrugada. El fármaco, inexplicablemente, consiguió cortar el contagio y revistió a su creador de honores y prestigio, hasta el punto de ser requerida su presencia en Lyon cuando allí se declaró un nuevo brote de peste.

Al año siguiente, Nostradamus se instaló en la villa de Salon, que entonces se llamaba Salon-de-Crau. En una casa de modesta apariencia abrió su consulta y se dedicó a atender a una nutrida clientela, ansiosa de adquirir sus aceites, pócimas y bebedizos contra todo tipo de males. En esa época elaboró una de sus más apreciadas mixturas, capaz de curar la esterilidad. La fórmula se componía de los siguientes ingredientes: orina de cordero, sangre de liebre, pata izquierda de comadreja sumergida en vinagre fuerte, cuerno de ciervo pulverizado, estiércol de vaca y leche de burra.

Al parecer, Nostradamus empleó este remedio para poner fin a los desvelos de la florentina Catalina de Médicis, nieta del papa Clemente VII, hija de Lorenzo de Médicis y esposa del rey de Francia Enrique II. Catalina. que era tan inteligente como víctima de las supersticiones, se rodeaba de una nube de adivinos, nigromantes y astrólogos, y encontró en Nostradamus el crédulo sosiego que necesitaba. Había permanecido once años sin hijos y sufría viendo a su regio marido rodeado de amantes. Tras ingerir el que suponemos repugnante preparado de Nostradamus, Catalina empezó a parir de forma prodigiosa hasta alcanzar la cifra de diez hijos.

Al establecerse en Salon-de-Provence, en 1547 desposó a una viuda adinerada llamada Anne Ponsarde Gemelle. Durante este período, Michel comenzó a alejarse de la medicina para acercarse a lo oculto. Con su supuesta habilidad para prever el futuro, escribió una serie de almanaques anuales (siendo el primero publicado en 1550), suceso donde comenzó a utilizar la versión látina de su nombre auténtico, refiriéndose ahora como Nostradamus. Fue gracias a su éxito que se vio motivado a continuar redactando con mayor frecuencia dichas publicaciones.

Nostradamus atendía a sus clientes durante el día y permanecía durante la noche encerrado en un observatorio que había hecho instalar en la parte alta de su casa. Todos lo consideraban un maravilloso hechicero y un habilísimo médico, lo que para las gentes era lo mismo, pero muy pocos conocían su relación con los astros.

En aquellos días abundaban los pronosticadores y Nostradamus no quería ser uno más, sino el mejor. El magistrado Chavigny nos cuenta cómo "él preveía las grandes revoluciones y cambios que habían de ocurrir en Europa y aun las guerras civiles y sangrientas y las perniciosas perturbaciones que iban a asolar el mundo, y lleno de entusiasmo y como arrebatado por un furor enteramente nuevo, se puso a escribir sus Centurias y demás presagios".

Por miedo a que la novedad de la materia suscitase maledicencias y calumnias, como efectivamente ocurrió, Nostradamus prefirió guardar sus profecías para sí mismo, hasta que en 1555 decidió darlas a la luz. El éxito de esos crípticos cuartetos fue inmediato. En la corte, el rey y su esposa quedaron maravillados. Nostradamus fue reclamado en París, donde Enrique II lo colmó de regalos y su impresionante figura barbada hechizó a los cortesanos. En los años siguientes, su prestigio aumentaría hasta límites inconcebibles cuando una de sus predicciones, la relativa a la muerte del rey, se cumplió tal como él había escrito.

Años antes, el astrólogo Luca Gaurico, consultado por Catalina de Médicis, ya había pronosticado que su marido perecería en duelo. Convertido en rey, Enrique había escrito: "No existe apariencia alguna de que yo vaya a morir de tal manera. El rey de España y yo acabamos de hacer la paz, y aunque no la hubiéramos hecho, dudo mucho de que llegásemos a batirnos en duelo ocupando tan alta dignidad". Cuando aparecieron las profecías de Nostradamus, fue grande la curiosidad en la corte. ¿Era el profeta de Salon de la misma opinión que Gaurico? Los más aficionados a los criptogramas no tardaron en encontrar en las Centurias una cuarteta en la que podía encontrarse la respuesta:

El joven león al viejo ha de vencer,
en campo del honor, con duelo singular.
En jaula de oro, sus ojos sacará,
de dos heridas una, para morir muerte cruel.

Posteriormente, los comentadores han encontrado que todo está muy claro. De los dos leones, el primero trataba de representar el signo astrológico de Francia y de su rey; el otro era el león heráldico de Escocia, bajo cuyo blasón combatía el conde de Montgomery, lugarteniente entonces de la guardia escocesa en la corte de Francia.

Los hechos ocurrieron así: en uno de los torneos que festejaban el fin de la guerra con España, el rey quiso medir sus fuerzas con Montgomery. Este último golpeó involuntariamente con su lanza la coraza de Enrique, con tan mala fortuna que una astilla penetró bajo la visera del yelmo real, que brillaba como el oro. Como auguraba la profecía, el joven león escocés era doce años más joven que el rey y de las dos heridas, fractura de cráneo y ojo atravesado, sólo la segunda era mortal, como indicaron los médicos. La crueldad de la muerte se advierte en que la agonía de Enrique duró más de doce días. Los versos se habían cumplido con fatídica precisión. Nostradamus nada más se equivocó en un detalle: no fueron los dos sino un solo ojo el herido. Lo demás aparecía tan exacto que la reputación de Nostradamus no iba a decaer ya hasta su muerte.

Los últimos días del profeta son también narrados con rigor de letrado por Jean-Aimes de Chavigny: "Había pasado ya de los sesenta años y estaba muy débil a causa de las enfermedades frecuentes que lo afligían, en especial artritis y gota. Falleció el 2 de julio de 1566, poco antes de la salida del sol. Podemos muy bien creer que le fue conocido el tiempo de su muerte, y aun el día y la hora, puesto que, a finales de junio de dicho año, había escrito de su propia mano estas palabras latinas: Hic prope mors est, mi muerte está próxima. Y el día antes de pasar de esta vida a la otra, habiéndolo yo asistido durante largo tiempo y habiendo estado cuidándolo desde el anochecer hasta el día siguiente por la mañana, me dijo estas palabras: ¡No me verá con vida la salida del sol!".

«Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo.». Así reza el epitafio de Nostradamus, cuyas primeras profecías ya le habían otorgado cierta fama y estas palabras profetizan una inmortalidad de los pensamientos del profeta. Incluso se dice que fue capaz de predecir su propia fecha de muerte y se cuenta que cuando los saqueadores llegaron a su tumba encontraron entre sus restos un medallón de oro colgado que tenía la fecha exacta del saqueo de la tumba en los tiempos turbulentos de la Revolución Francesa.



Las verdaderas centurias y profecías

La obra que dio fama a Nostradamus es una colección de enigmas y profecías en verso, publicadas en cuatro "centurias" o volúmenes de cien cuartetas cada uno. En 1558 la colección fue completada por otros seis volúmenes.

En un lenguaje sibilino y hermético, sin orden cronológico, las cuartetas de las Centurias exponen profecías y pronósticos sobre una edad histórica que llega hasta el año 3797. Según ciertos comentadores, muchas de estas profecías se realizaron; de la muerte de Enrique II en un torneo, a la de Luis XVI; de la caída de Napoleón a la guerra de 1939.

Enigmáticas y sugerentes, las cuartetas proféticas reunidas por Nostradamus en sus Centurias brillan como las estrellas lejanas, cuya claridad es más misteriosa que la del sol. No obstante, Nostradamus no redactó sus profecías pretendiendo rigor, sino llevado por su olfato y su inspiración. En 1542 escribirá a su hijo César: "Estando a veces durante toda una semana penetrado de la inspiración que llenaba de suave olor mis estudios nocturnos, he compuesto, mediante largos cálculos, libros de profecías un poco oscuramente redactados, y que son vaticinios perpetuos desde hoy hasta el año 3797. Es posible que algunas personas muevan con escepticismo la cabeza en razón de la extensión de mis profecías sobre tan largo período, y sin embargo todas ellas se realizarán y se comprenderán inteligiblemente en toda la Tierra."

Habida cuenta de la celeridad con la que evolucionan las sociedades, la osadía de su empeño merece admiración. Cosa bien distinta es estimar válidas sus predicciones, como siguen haciendo muchos. Éstas aparecen redactadas en un lenguaje ambiguo y en cuartetos rimados, lo cual dificulta aún más su interpretación. Cabe pensar que este carácter confuso fue desarrollado intencionadamente por Nostradamus a fin de que sus predicciones pudieran ser interpretadas por las futuras generaciones tanto en un sentido como en otro. De este modo son los acontecimientos los que se ajustan a las profecías y no al revés.

Lo cierto es que muy pronto comenzaron a reconocérsele sus méritos como profeta. Ocho años después de que publicara sus Centurias, una de sus predicciones, aquella que hacía referencia a la muerte de Enrique II de Francia en un torneo, se cumplió. Tras este hecho comenzaron a propagarse los rumores sobre el carácter visionario de Nostradamus, lo que unido a sus éxitos como médico lo convirtió en una mezcla de terapeuta y mago a los ojos de la sociedad de la época, hasta el punto de que el rey Carlos IX lo nombró médico de la corte.

La admiración social se acrecentó aún más el 2 de julio de 1566, día en el que, como había predicho unos pocos años antes, aconteció su muerte. Desde entonces, década tras década, siglo tras siglo, muchos han sido los encargados de supervisar el cumplimiento de las profecías de Nostradamus y alertar sobre su eventual consumación. Tan sólo unos años después de muerto, nuevos acontecimientos vendrían a cimentar su fama. Así, la batalla de Lepanto (1571) fue predicha en los siguientes términos:

A las Españas llegará un rey muy poderoso
por mar y por tierra subyugando nuestro mediodía.
Este mal hará rebajando la Media Luna
bajar las alas a los del viernes.

Y, en efecto, Felipe II, que reinó entre 1555 y 1598, llegó a ocupar París (mediodía francés) y a enfrentarse militarmente a los sultanes otomanos (la Media Luna) por el control del Mediterráneo.

De ser Nostradamus capaz de prever probables futuros para individuos y naciones, el entendimiento de su pasado y métodos podrían servir como más que simple curiosidad sobre el hombre en particular. Nostradamus dejó pistas para aquellos quienes pudieran interesarse en descubrir el místico camino por sí mismos...

Sus estudios médicos incluyeron escritos hechos por Alberto Magnus, Paracelsus y Cornelio Agrippa. Nostradamus poseyó un libro sobre las llaves de Salomón y estudió la kábala judía, la cual afirma que la reunión con el Divino es posible a través del estudio del árbol de la vida, un camino místico con diez niveles de conciencia. En Sicilia entró en contacto con los místicos Sufi y leyó "El Elíxir de la Extrema Felicidad", escrito por el maestro Sufi al-Ghazzali. Nostradamus también estudió "De Mysteriis Aegyptorum" (los misterios egipcios), un libro sobre magia caldea y asiria escrito por Jamblinchus (Jamblico, Iamblico), un neo-platónico del siglo IV.


Centurias impresas en Turín en 1720.Nostradamus empleó varias técnicas para entrar al estado meditativo necesario para acceder a futuras probabilidades. Para entrar en estado de trance incluyó los antiguos métodos de contemplación de la flama, contemplación del agua o incluso ambos simultáneamente. Estas técnicas fueron diseñadas para detener la mente y así lograr ver internamente. También utilizó una técnica de Branchus , el profeta délfico de Grecia, que consistía en sentarse sobre un trípode de bronce y contemplar el interior de un bol de bronce lleno con agua y varios aceites y especias. En su carta a Enrique II, Nostradamus dice "he vaciado mi alma, cerebro y corazón de toda preocupación y he logrado un estado de tranquilidad y quietud de la mente los cuales son requisitos para predecir a través del trípode de bronce". En la actualidad, a diferencia de las épocas de extrema censura de Nostradamus, existen muchos libros los cuales explican métodos a través de los cuales entrar en estado meditativo o "frecuencia cerebral theta".

Santinatalisismo

Fue previsto por el famoso profeta Nostradamus en el siglo XVI. Fue transcripto al idioma español por la filosofa Gabriela P. en el año 2001.

Definición

Palabra latina cuyo significado es: la unión entre las palabras Santiago y Natali. Nostradamus una de esas noches predijo que vería a una mujer con alma de mariposa enamorarse profundamente de un hombre del pueblo de Sodoma y Gomorra. El cual le correspondería con el mismo amor desde el primer instante en que se conocieron.

Pero una maldición caería sobre ellos, que impediría este amor. Vio en sus predicciones que la maldición seria una oruga, inmensa muy cerca de los dos, que evitaría de todas las formas la conexión entre ellos.

Sin embargo los dos son almas gemelas que se complementan entre sí. Predijo que esa maldición duraría 7 años y que luego de eso estarían juntos para toda la eternidad. Pero para ello el hombre debe enfrentar a su peor miedo “la oruga”.

1999

C10, Q72
(En) el año mil novecientos noventa (y) nueve (nuevo?) septimo mes,
Desde el cielo vendrá un gran Rey del terror,
Resucitará un gran Rey de Angoulmois,
Antes y después Marte reinarà en buenahora.

Angoulmois puede referirse al condado francés de Angouleme, cuna de la casa real Valois, o talvéz ser anagramado como "Mongoulais", que indicaría proveniente "de Mongolia".

La X.72 es una de las más famosas predicciones de Nostradamus, frecuentemente interpretada como la profecía de un gran desastre o la aparición de un terrorista en julio del año 1999. En las noticias de ese mes podemos solo recordar la muerte de John Kennedy, Jr.. (omissis).

Nada a que ver con un "Rey del Terror" descendido del cielo. Genghis Khan, o qualquier otro tipo de "gran rey", brillaba por su ausencia en las servicios noticiosos. Algunos nostradamianos piensan que el año indicado no sea el 1999, y que el desastre mencionado deba todavía llegar, aunque no explican muy claramente este punto de vista.

El Rey Francisco I de Francia se llamaba en el original francés François de Valois-Angoulême, siendo descendiente de estas dos casadas nobiliares. Por esto también podríamos suponer que se trate del nacimiento de un personaje que renovaría la Monarquía francesa Otros sostienen que Nostradamus estaba dando los primeros avisos de los ataques del 11 de septiembre, dado que el mes de septiembre era originariamente el septimo mes del calendario Juliano. Dicen que "Mongolia" se aplica a la extensa area alrededor de Afghanistan y que el "Rey" es nada mismo que Osama bin Laden.

Marte podría ser interpretado como la guerra (o como la paz en los años 90 y la sucesiva guerra en Medio Oriente después de los ataques) o podría referirse astronómicamente a la proximidad orbital del planeta Marte en Agosto 2003. El año 1999, si se aplica a los ataques del 11/9, parece ser un error astronómico. Algunos lo han interpretado como un error intencional (o talvéz un error mecánico de la esfera armilar de Nostradamus) y que el descarte de dos años se debe correlar o a la orbita de Marte, o talvéz a divergencias en el determinar la verdadera fecha de nacimiento de Jesùs.

El ataque a las Torres Gemelas de NYC (11 de septiembre de 2001)

C6, Q97
Cinco* y cuarenta grados el cielo quemarà,
Fuego se acerca a la gran ciudad nueva:
En un instante una gran llama dispersa saltarà,
Cuando se querrá hacer prueba de los Normandos.
*(Cinco tal vez podría referirse al número de terroristas en cada
avión, además del número proyectado de aviones para secuestrar)

Después de los eventos del 11 septiembre 2001, muchos nostradamianos recordaron esta cuarteta. Declararon que la latitud de "cinco y cuarenta" así como la gran "ciudad nueva" se pueden aplicar a Nueva York. Los críticos señalan como Nostradamus se equivocó con latitud, porque Nueva York se encuentra muy debajo del 41° paralelo. Además, la palabra "cité neuve", ciudad nueva, es el nombre de una ciudad francesa que por coincidencia se encuentra en la misma latitud. "Hacer prueba de los Normandos" se interpreta en muchas maneras; "Normandos" se puede aplicar a los residentes de Norteamérica, Inglaterra, o Francia. Un lector italiano sostiene que hay que mirar hacia Palermo, en Sicilia, donde justo en el 2001 se realizaban test sobre el ADN de los cuerpos de los Re Svevi, normandos, que están sepultados en una catedral.

Fin del mundo

Centuria X

Otra aportación:
Al enemigo, el enemigo sea prometido,
No aguantará, los cautivos retenidos:
Capturados, prima muerte, y el resto en camisa.
Maldito el resto por ser apoyados.

II
Vela galera de nave esconderá,
La gran flota hará salir la menor,
Diez naves cercanas la volverán a repeler,
Gran vencida unidas a sí reunirse.

III
Y tras de cinco rebaños sacar,
Un fugitivo por Penelón dejará,
Falso murmurar, ayuda venida por entonces.
El jefe el sitio entonces abandonará.

IV
A medianoche conductor del ejército,
Le salvará súbito desvanecimiento,
Siete años más tarde la fama no dañada
A su regreso no dirá nunca que sí.

V
Albi y Castres harán nueva liga,
Nuevos Arrianos Lisboa y Portugal.
Carcasona, Toulouse consumarán su lid.
Cuando jefe nuevo monstruo de Lauragues.

VI
Sardon Nemans tan alto desboradarán
Que se deseará Deucalion renacer,
En el coloso la mayor parte huirá,
Vesta sepulcro fuego extinto aparecerá.

VII
El gran conflicto que se apresta en Nancy
El Emacio dirá todo yo someto,
La isla Británica por vino, sal en solsticio,
Mitad dos Fil, mucho tiempo no aguantará Metz.

VIII
Índice y pulgar profundizarán el frente
De Senegal el Conde a su hijo propio,
Myrnamea por varios de tomada frente.
Tres en siete días heridos de muerte.

IX
De Castellón higueras día de bruma,
De mujer infame nacerá soberano príncipe
Renombre de calzas perfúmanlo póstumamente.
Nunca Rey fue tan malo en su provincia.

X
Montones de asesinados, enormes adulterios,
Gran enemigo de todo el género humano,
Que será peor que abuelos, tíos y padres.
En hierro, fuego, agua, sanguinario e inhumano.

XI
Bajo Junquera peligroso paso
Hará pasar el póstumo su banda.
Los montes Pirineos pasar fuera su bagaje,
De Perpiñan correrá Duque a Tende.

XII
Elegido como Papa, de elegido será burlado,
Súbitamente con frecuencia emocionado dispuesto y tímido.
Por demasiada bondad a morir provocado,
Temor oprime la noche de su muerte guía.

XIII
Bajo el pasto de animal rumiante
Por ellos conducidos al vientre helbipólico,
Soldados escondidos, las armas ruido llevando,
No lejos tentados por ciudad Antipólica.

XIV
Urnel Vaucille sin consejo de sí mismos
Osado tímido, por temor tomado, vencido.
Acompañado de varias putas pálidas
En Barcelona a los cartujos vencidos.

XV
Padre duque viejo en años y de sed cargado.
En el día extremo hijo denegando
Dentro el pozo vivo muerto será ahogado,
Senado al hijo la muerte larga y ligera.

XVI
Feliz en el reino de Francia, feliz de vivir
Ignorando sangre, muerte, furor y rapiña.
Por no aduladores será llevado a envidia,
Rey desvestido, demasiado hígado en cocina.

XVII
La Reina Sometida viendo su hija pálida,
Por un pesar en el estómago encerrado,
Gritos lamentables habrá entonces en Angulema
Y del germano matrimonio excluído.

XVIII
El rango Lorenés dejará su sitio a Vendome.
El alto puesto abajo, el bajo puesto en alto.
El hijo de Harnón será elegido en Roma,
Y los dos grandes quedarán fuera.

XIX
Día que será por Reina saludado.
El día después el saludo, la oración:
La cuenta hecha razón y valor,
Antes humilde nunca fue tan contento.

XX
Todos los amigos que hayan tomado partido,
Por rudo en letras llevado a muerte y saqueado,
Bienes olvidados por resuelto grande abrumado,
Nunca Romano pueblo fue tan ultrajado.

XXI
Por despecho del Rey sosteniendo menor,
Será asesinado presentado los anillos:
El padre al hijo queriendo nobleza despuntar
Hecho, como en Persia otrora hicieran los Magos.

XXII
Por no querer consentir el divorcio,
Quien poco después será conocido indigno,
El Rey de las Islas será expulsado por la fuerza,
Puesto en su lugar quien de rey no tendrá signo.

XXIII
Al pueblo Ingrat hechas las advertencias,
Cuando el ejérctio se apoderará de Antibes,
En el arco Mónaco harán las quejas
Y en Frejus uno al otro tomará Ribe.

XXIV
El cautivo príncipe en las Italias vencido
Pasará Génova, por mar hasta Marsella,
Por gran esfuerzo de foráneos vencido,
Salvo disparo barril licor de abeja.

XXV
Por Nebro abrir de Brisanne paso,
Bien alejado la rabia dará muestra
En Pelligouxe será cometido el ultraje.
De la gran dama sentada sobre la orquesta.

XXVI
El sucesor vengará a su cuñado,
Ocupar reino bajo sombre de venganza.
Abatido obstáculo su sangre muerte vitupera,
Mucho tiempo Bretaña estará con Francia.

XXVII
Por el quinto y un gran Hércules
Vendrán el templo abrir con mano militar,
Un Clemente, Julio y Ascanio reculados.
La espada, llave, águila, no tendrán nunca tan gran combate.

XXVIII
Segundo y tercero que harán la primera música
Será por Rey en honor sublime,
Por craso y magro casi medio tísico
Relación de Venus falsos volverá deprimidos.

XXIX
De Pablo Mansol en caverna caprina
Escondido y sacado por la barba,
Cautivo llevado como bestia mastín
Por Begurdanos llevado cerca de Tarbes.

XXX
Sobrino y sangre del santo recién llegado
Por el renombre sostienen arcos y cubierta
Serán expulsados y arrojados a muerte desnudos,
En rojo y negro convertirán su verde.

XXXI
El santo imperio irá a Germania,
Ismailitas encontrarán lugares abiertos.
Asnos querrán también Carmania,
Los seguidores de tierra totalmente cubiertos.

XXXII
El gran imperio cada uno debe serlo,
Uno sobre los otros lo obtendrá:
Pero poco tiempo será su reino y existencia.
Dos años en las naves se podrá sostener.

XXXIII
La facción cruel de ropas largas,
Esconderá bajo los agudos puñales:
Tomar Florencia el duque y lugar diflongo,
Su descubrimiento por inmaduros e infieles.

XXXIV
Galo que imperio por guerra ocupará,
Por su cuñado menor será traicionado,
Por caballo rudo cabriolero arrastrará.
Por el acto el hermano mucho tiempo será odiado.

XXXV
Hijo menor Real flagante de ardiente libido,
Para gozar de prima hermana:
Vestido de mujer en el templo de Artemisa:
Paseante asesinado por desconocido del Maine.

XXXVI
Tras el rey de Zoco guerra hablando,
Las islas Harmóticas lo despreciarán:
Algunos años buenos royendo uno y pillando,
Por tiranía a la Isla cambiando presa.

XXXVII
La asamblea grande cerca del lago de Borget.
Se reunirá cerca de Montmelian:
Marchando más allá pensativos harán proyecto,
Chambery Moriane combate San Julían.

XXXVIII
Amor alegre no lejos llevado por el asedio,
En el santo Bárbaro estarán las guarniciones:
Ursinos Hadria por Galos harán daño,
Por miedo rendidos del ejército a los Grisones.

XXXIX
Primer hijo viuda desgraciado matrimonio,
Sin ningún hijo dos Islas en discordia.
Antes dieciocho incompetente edad,
De la otra parte más bajo será el acuerdo.

XL
El joven nacido en reino Británico,
Que habrá el padre agonizante recomendado,
El muerto Lonolo dará tópico,
Y a su hijo el reino demandado.

XLI
En la frontera de Caussade y Charlus,
No muy lejos del fondo del valle,
De villa Francia músico al son de laúdes,
Rodeados convulsos y gran carcoma.

XLII
El reino humano de Anglia paternidad,
Hará su reino por unión mantener:
Cautivo guerra en medio de su clausura,
Mucho tiempo la paz les hará mantener.

XLIII
El demasiado buen tiempo de bondad real,
Hace y deshace pronto súbita negligencia:
Ligero creerá fallo de esposa leal,
El condenado a muerte por su benevolencia.

XLIV
Cuando un Rey sea contra los suyos,
Nativo de Blois sojuzgará Ligures,
Mammel, Córdoba y los Dálmatas.
De siete luego la sombra a Rey suerte y muros.

XLV
La sombra del reino de Navarra no verdadero,
Hará la vida de fuerte ilegítima:
El voto prometido incierto de Cambrai,
Rey Orleáns dará muro legítimo.

XLVI
Vida suerte muerte del oro villano indigno,
Será de Sajonia no nuevo elector:
De Brunswick mandará de amor signo,
Falso dándolo al pueblo seductor.

XLVII
De Bourzeville a la Dama Guyrlande
Se le elevará por la traición hecha
El gran prelado de León por Formande,
Falsos peregrinos y encantador derrotado.

XLVIII
De lo más profundo de España enseña.
Saliendo del confín y fin de Europa,
Problemas pasando junto al puente de Laigne.
Será derrotado por banda su gran tropa.

XLIX
Jardín del mundo junto a ciudad nueva,
En el camino de montañas cavadas:
Será tomado y arrojado a la cuba.
Forzado a beber aguas sulfurosas envenenadas.

L
El Mosa en el día tierra de Luxemburgo,
Descubrirá Saturno y tres en luna:
Montaña y llano, villa, ciudad y burgo.
Lorne diluvio, traición por gran canalla.

LI
Los lugares planos bajos del país de Lorena.
Serán las bajas Alemanias unidas.
Por los del sitio Picardos, Normandos, del Maine,
Y en los cantones se reunirán.

LII
En el lugar donde Laye y Escalda se unen,
Serán las nupcias desde lejos preparadas:
En el lugar de Amberes donde basuras pasan,
Joven vejez consorte sin contaminar.

LIII
Las tres pellizas de lejos se batirán,
La mayor menos estará a la escucha:
El gran Selino no será ya más el patrón,
Le nombrará fuego peltre blanca ruta.

LIV
Nacida en este mundo por concubina furtiva,
A dos alturas puesta por las tristes noticias,
Entre enemigos será tomada cautiva,
Llevada a Malinas y Bruselas.

LV
Las desgraciadas nupcias celebrarán
Con gran alegría: pero el fin desgraciado,
Marido y madre nuera deseñarán,
El Febo muerto, y nuera más lamentable.

LVI
Prelado real su descendente muy caído,
Gran flujo de sangre saldrá por su boca,
El reino Anglo por reino respirado,
Mucho tiempo muertos vivos en Túnez como troncos.

LVII
El sublevado no conocerá su cetro,
Los hijos jóvenes del más grande maldecirá:
Nunca un más cruel ser existió,
Para sus esposas a muerte negra condenará.

LVIII
En el momento del duelo que el Selino monarca
Guerreará el joven Emacio:
Galo trastonar periclitar la barca:
Tentar Foceos al Poniente conservar.

LIX
En Lyon veinticinco de un hálito.
Cinco ciudadanos Germanos de Bresse, Latinos:
Por bajo noble concluirán larga cola
Y descubiertos por aullidos de mastines.

LX
Lloro por Niza, Mónaco, Pisa, Génova,
Savona, Siena, Capua, Módena, Malta,
Encima sangre y acero por añadidura:
Fuego, temblor de tierra, agua, desgracia no deseada.

LXI
Betta, Viena, Emorre Sacarbance,
Querrán entregar a los Bárbaros Panonia:
De fuego y sangre en ciudad de Bizancio
Los conjurados descubiertos por matrona.

LXII
Cerca de Sorbin para asaltar Hungría,
El heraldo de Brudes les advertirá:
Jefe Bizantino, Sallon de Esclavonia,
A ley de Árabes les convertirá.

LXIII
Cidrón, Ragusa, la ciudad del santo Hierón.
Pedirá el mendicante socorro:
Muerto hijo de Rey por muerte de dos airones.
El Árabe, Hungría harán el mismo recorrido.

LXIV
Llora Milán, llora Lucca, Florencia,
Que tu gran Duque sobre el carro subirá,
Cambiar la sede tomada de Venecia se adelanta.
Mientras que Colonia en Roma cambiará.

LXV
¡Oh vasta Roma, tu ruina se acerca!
Ni de tus muros, de tu sangre y sustancia:
El áspero por letras hará tan horrible atentado,
Hierro puntiagudo metido en todos hasta la empuñadura.

LXVI
El jefe de Londres por reino América,
La Isla de Escocia se endurecerá con la helada:
Rey Reb tendrá un tal falso Anticristo.
Que les llevará a todos en la confusión.

LXVII
El temblor tan fuerte en el mes de Mayo.
Saturno, Capricornio, Júpiter, Mercurio en el buey:
Venus, también Cáncer, Marte en Nonato.
Caerá granizo entonces mayor que un huevo.

LXVIII
El ejército del mar ante ciudad aguantará,
Después partirá sin hacer largo viaje:
Ciudadanos gran presa en tierra tomarán,
Regresar flota retomar gran ímpetu.

LXIX
El hierro reluciente de nuevo viejo criado,
Serán tan gandes por Mediodía Aquilón:
De su hermana propia grandes alas levantadas,
Huyendo asesinado al matorral de Ambellón.

LXX
El ojo por objeto hará tal excrecencia.
Tanto y ardiente que caerá la nieve,
Campo regado decaerá,
Que el primado sucumbirá en Regia.

LXXI
La tierra y el aire helarán tanta agua,
Cuando se venga en Jueves a venerar
El que será jamás fue tan bello,
De las cuatro partes vendrán a adorarle.

LXXII
El año mil novecientos noventa y nueve, siete meses,
Del cielo vendrá un gran Rey de terror:
Resucitar el gran Rey de Algolmois,
Antes después de Marte reinar por dicha.

LXXIII
El tiempo presente con el pasado.
Será juzgaod por gran Jovialista:
El mundo tarde le será dejado,
Y desleal por el clero jurista.

LXXIV
En la revuelta del gran número séptimo,
Aparecerá en tiempo jeugos de Hecatombe,
No alejado de la gran edad milenaria,
Que los entrados saldrán de su tumba.

LXXV
Tan esperado no volverá jamás,
En Europa, en Asia aparecerá,
Uno de la liga salida del gran Hermes,
Y sobre todos Reyes de Oriente crecerá.

LXXVI
El gran Senado discernirá la pompa,
A uno que después será vencido perseguido,
Sus seguidores vendrán a toque de trompa
Bienes públicos, enemigos expulsados.

LXXVII
Treinta seguidores de la orden de los quintes
Proscritos, sus bienes donados a sus adversarios.
Todos sus méritos quedarán en faltas,
Flota dispersa entregada a los Corsarios.

LXXVIII
Súbita alegría en súbita tristeza,
Será en Roma a las gracias abrazadas,
Duelo, gritos, llantos, lágrima sangre excelsa alegría.
Contrariar bandas sorprendidas y tronchadas.

LXXIX
Los viejos caminos estarán todos embellecidos
Se pasará a Menfis advertidos
El gran Mercurio de Hércules flor de lis
Haciendo temblar tierra, mar y campos.

LXXX
En el reino grande del gran reino reinante,
Por fuerza de armas las grandes puertas de bronce
Hará abrir, el Rey y Duque victoriosos,
Puerto demolido, nave al fondo, día sereno.

LXXXI
Puesto tesoro templo ciudadanos Hespéricos,
En aquel retirado en secreto lugar:
El templo abrir los lazos famélicos,
Recuperar, maravillado, presa horrible en medio.

LXXXII
Gritos, llantos, lágrimas vendrán con cuchillos,
Pareciendo huir, darán último asalto:
El entorno parques plantar profundas mesetas
Vivos rechazados y asesinados en la toma.

LXXIII
Del batallar no será dado signo,
Del parque serán obligados a salir fuera:
De Gante los alrededores será conocida la enseña,
Que hará llevar de todos los suyos a muerte.

LXXXIV
Lo natural tan alto no baja,
El tardío regreso hará mardis contentos:
El Recloing no estará sin debates,
Empleando y perdiendo todo su tiempo.

LXXXV
El viejo tribuno al borde del abismo
Será apresurado, cautivo no entregar,
La vista no vista, el mal hablando tímido.
Por legítimo a sus amigos entregar.

LXXXVI
Como un grifón vendrá el Rey de Europa,
Acompañados por los del Aquilón,
De rojos y blancos conducirá gran tropa,
E irán contra el Rey de Babilonia.

LXXXVII
Gran Rey vendrá a tomar puerto cerca de Niza,
El gran imperio de la muerte hará
En Antibes pondrá su genio.
Por mar el Saqueo todo desvanecerá.

LXXXVIII
Pies y caballos en la segunda víspera
Harán entrada devastando todo por el mar:
En el puerto entrará de Marsella,
Lamentos, gritos y sangre, nunca hubo tiempo tan amargo.

LXXXIX
De ladrillo a mármol serán todos los muros reducidos,
Siete y cincuenta años pacíficos:
Alegría a los humanos, renovado el acueducto,
Salud, grandes frutos, alegría y tiempos maléficos.

XC
Cien veces morirá el tirano inhumano,
Puesto en su lugar sabio y bondadoso,
Todo el Senado estará bajo su mano,
Enojado será por maligno temerario.

XCI
Clero Romano el año mil seiscientos y nueve,
En la cumbre del año se hará elección:
De un gris y negro de la Compañía salido,
Que nunca fue tan maligno.

XCII
Ante el padre el hijo será muerto,
El padre después entre cuerdas de junco,
Ginebrino pueblo será abatido,
Yaciendo el jefe en medio como un tronco.

XCIII
La barca nueva recibirá los viajeros,
Allá y luego transferirán el Imperio:
Beaucaire, Arles retendrán los rehenes,
Cerca dos columnas encontradas de Porfirio.

XCIV
De Nimes, de Arles, y Viena despreciar,
No obedece todo al edicto del Hespérico:
A los laboriosos para el grande condenar,
Seis escapados en hábito seráfico.

XCV
En las Españas vendrá rey muy poderoso,
Por mar y tierra sojuzgando el Mediodía:
Este mal hará, abatiendo el creciente,
Bajar las alas a los del Viernes.

XCVI
Religión del nombre de los mares vencerá,
Contra la secta hijos Aduluncatú,
Secta obstinada deplorada temerá
De dos heridos por Alif y Alif.

XCVII
Trirremes llenos toda edad cautivos,
Tiempo bueno tiene mal, el dulce por amargura:
Presa a Bárbaros, muy pronto serán prontos.
Ansia de ver lamentar al viento la pluma.

XCVIII
El esplendor claro a doncella gozosa.
No lucirá más, mucho tiempo, será sin sal
Con mercaderes, rufianes, lobos odiosos,
Todos mezclados monstruo universal.

XCIX
El fin del lobo, el león, buey y asno,
Tímida dama estarán con mastines:
No más caerá por ellos el dulce maná,
Más vigilancia y custodia a los mastines.

C
El gran Imperio serán en Inglaterra,
El Pempotam de años más de trescientos:
Grande ejércitos pasar por mar y tierra.
Los Lusitanos no estarán contentos.

sábado, 5 de enero de 2008

LA PROFECÍA DE SAN MALAQUIAS


A principios del siglo pasado, bajo el reinado de Luis XVIII, un sacerdote de la diócesis de Toulouse quiso publicar una antigua profecía en torno a los papas. Pero el gobierno, impresionado, lo prohibió.

¿Cuáles eran las terribles revelaciones que amenazaban con destruir la tranquilidad pública?

La profecía en cuestión, redescubierta por un sacerdote provinciano, era nada más y nada menos que una predicción muy antigua, atribuida a San Malaquías, obispo irlandés que había vivido en el siglo XII, y publicada por primera vez en 1595. Desde entonces, este escrito había hecho correr ya mucha tinta, y tanto los partidarios como los detractores de su autenticidad se dedicaron a defender con fuerza sus posturas a lo largo de varias generaciones. El contenido de la profecía era claro: pretendía dar a conocer el número exacto de papas que habrían de sucederse hasta el fin del mundo. Pero esta profecía de San Malaquías no era la única de esta clase: existieron tres más, menos famosas, pero que constituyen otros tantos testimonios curiosos en torno al tema.

La primera, en la que no consta el nombre del autor, es una recopilación manuscrita que se conserva en la Biblioteca del Arsenal de París. Empieza por el papa Pío II(1458-1464) y fija la fecha del fin del mundo en la época del séptimo sucesor de Sixto V, es decir, en la de Gregorio XV, que murió en 1623.

El segundo libro, llamado "de Escaligero", contiene dos vaticinios bastante oscuros que datan del siglo XIII, y cita como último papa a Urbano VI, que reinó de 1378 a 1389.

La última profecía, por fin, es atribuida a un tal Joannini, y fue impresa en Venecia en 1600; su contenido es tan fantástico como el de las dos anteriores.

Sus autores, por lo demás, eran personas prudentes, y uno de ellos no dudó en terminar su predicción con ciertas reservas, como si quisiera curarse en salud: Por lo demás, el Señor, que tiene entre sus manos las propias estrellas del firmamento, es lo bastante poderoso como para cambiar de opinión, si le place.

Las predicciones de San Malaquías parecen ser de otro tipo: Quizá el éxito y la audiencia que obtuvieron se deban al hecho de que sitúan el fin del mundo en los años cercanos al año 2000. Además, como esta profecía todavía no se ha podido cumplir, ya que quedan dos papas más después de Juan Pablo II, mantiene intacta toda su credibilidad. Todas estas razones sin duda han pesado mucho en el interés que ha suscitado este tema y que sigue suscitando en nuestros días -quizá con mayor intensidad-, dado que la fecha crucial se acerca amenazadoramente.
De todos modos, hay que reconocer que buen número de estas profecías sobre los papas resultan verdaderamente inquietantes por cuanto parecen coincidir de manera asombrosa, a veces casi a la perfección, con la realidad histórica de los distintos reinados pontificios.
Antes de abordar el estudio del texto propiamente dicho, veamos cuál pudo ser su verdadero autor. Malaquías nació en el año 1094, en Irlanda, en la ciudad de Armagh. Cuando todavía era joven quiso hacerse sacerdote, y se puso bajo la dirección espiritual de un piadoso ermitaño llamado Ismar. El obispo de Armagh, impresionado por la santidad de su vida y de sus intenciones, le concedió el sacerdocio. Entonces se dedicó a reformar los monasterios y a restablecer en ellos la disciplina. La intensidad y eficacia de su labor hicieron que a los treinta años accediera al obispado.

Unos años más tarde, se convirtió en arzobispo de Armagh y en primado de Irlanda, que era la más alta dignidad eclesiástica del país. Malaquías puso todo su empeño en vigilar las costumbres de su clerecía y en evangelizar las zonas rurales. Luego, una vez creyó cumplida su tarea, renunció a todos sus cargos y se retiró, por humildad, en la pequeña diócesis de Down. En 1139 realizó un viaje a Roma, y de paso visitó el monasterio de Clairvaux (Claraval), donde entabló una estrecha amistad con el fundador, San Bernardo. En Roma fue recibido con los máximos honores por el papa Inocencio II, y regresó a Irlanda para proseguir su apostolado.

En 1148 regresó a Francia para saludar al papa Eugenio III, que debía trasladarse allí, y tuvo el consuelo de morir en brazos de San Bernardo, quien más tarde redactó una biografía de su amigo donde aludía ya a sus dotes proféticas: Las disciplinas reconocieron que Malaquías gozaba del espíritu de la profecía... Si nos fijamos bien en los hechos llevados a cabo por él, nos daremos cuenta que entre ellos no faltan profecías, revelaciones, castigos de impíos, gracias de curación, conversiones, resurrecciones de muertos... Dios, que lo amaba, lo adornó con todas sus glorias.

He aquí pues atestiguadas las dotes de vidente de San Malaquías, y ello por un testigo muy solvente. Pero esto, ¿equivale a afirmar que realmente fue él el autor de la profecía sobre los papas? Muchos lo creyeron así; otros lo rechazaron. Lo cierto es que nadie oyó hablar de ella antes de 1595, fecha en que fue publicada por primera vez y que se sitúa casi cinco siglos y medio después de la muerte del presunto autor. Parece imposible que ese escrito permaneciera tanto tiempo desconocido.

La obra de 1595 se debía a un monje benedictino de la ciudad de Douai, en el norte de Francia, llamado Arnold de Wyon. Nació en 1554, y se retiró a Mantua (Italia) a raíz de los trastornos políticos y de las guerras que asolaban Flandes. Había escrito ya diversos tratados muy eruditos acerca de la historia de su orden cuando en 1595 editó su Lignum vitae (Arbol de vida), dedicado al rey Felipe II de España, que consistía en una enumeración de los benedictinos que habían sido elevados a la dignidad episcopal.

Tras relatar varios episodios de la vida de uno de ellos, San Malaquías, añade: "Escribió algunos opúsculos. Hasta hoy, no he tenido la oportunidad de ver ninguno, excepto una profecía relativa a los soberanos pontífices. Como es muy breve, y que yo sepa no ha sido impresa todavía, y dado que a muchos les complacería conocerla, paso a copiar aquí su texto".

Siguen entonces 111 pequeños párrafos o divisas que van desde el papa Celestino 11(1143- 1144) hasta un texto que anuncia el juicio final y el fin del mundo bajo el pontificado de un tal Pedro el Romano, el 112° papa después de Celestino II. Esta proximidad del fin del mundo inquietó de tal manera al gobierno de Luis XVIII que decidió impedir la publicación del libro.
Los 74 primeros párrafos, hasta Urbano VII (1590) iban seguidos de un breve comentario explicativo firmado por un erudito dominico español, Alphonsus Ciacconius. especialista en historia del papado. Algunos críticos, posteriormente, apuntaron que era él el verdadero autor de todo el texto, y que habría abusado de la buena fe y de la credulidad de Arnold de Wyon. ¿Qué motivos le habrían empujado a ello? Influir en los cardenales reunidos en cónclave tras la muerte de Urbano VII para que eligieran al obispo de Orvieto, amigo de Cíacconius, el cardenal Simoncelli. Efectivamente, al sucesor de Urbano VII le atribuía como divisa De antiqaitate urbis (de la ciudad antigua), es decir, de Orvieto (topónimo que deriva de Urbs vetus, ciudad antigua).
Es posible, pero no seguro: a fin de cuentas, Simoncelli no resultó elegido, y en estas condiciones debemos preguntarnos qué razones habrían tenido estos eruditos para publicar cinco años después una profecía de circunstancias, y que por lo demás había fracasado.

Además, existe otro hecho innegable: la profecía de los papas, ya desde su aparición, llegó a ser conocida en toda Europa, y suscitó un enorme interés, hasta el punto de que entre los sabios de todas clases que se dedicaron a investigarla, la mayoría creyeron en su autenticidad. ¿Se trataba realmente de la obra del obispo de Armagh, o de un texto fabricado a fines del siglo XVI? Parece difícil optar por una u otra afirmación, mientras no aparezcan pruebas contundentes en un sentido o en otro.

Pero queda por verlo más interesante de todo: la última parte de la profecía, la que se refiere a los papas que fueron elegidos después de la impresión del libro en 1595. Después de esta fecha, efectivamente, no cabe ninguna posible falsificación: no se puede pensar más que en un bromista que habría elaborado sus predicciones una vez acaecidos los hechos.


Lemas correspondientes a Papas y Antipapas anteriores a 1595


1-. Ex castro Tiberis (Del castillo del Tíber) - Celestino II (1143-1144) nació en Città del Castello, a orillas del Tíber
2-. Inimicus expulsus (El enemigo expulsado) - Lucio II (1144-1145). De la familia Caccianemici (caccia = cazar), ([e]nemici = enemigos).
3-. Ex magnitudine montis (De la grandeza del monte) - Eugenio III (1145-1153); su apellido fue Montemagnus, y nació en el castillo de Grammonte.
4-. Abbas suburranus (El abad de Suburra) - Anastasio IV (1153-1154), cuyo nombre era Corrado Della Suburra. Fue abad antes que Papa.
5-. De rure albo (Del campo blanco) - Adriano IV (1154-1159) era de origen campesino y nació en Saint-Alban (Alba = "blanco, albino").
6-. Ex tetro carcere (De tétrica cárcel) - Víctor IV (1159-1164), antipapa. Había sido cardenal de de San Nicolás in Carcere (en prisión).
7-. De Via Transtiberina (De la Vía transtiberina) - Pascual III (1164-1168), antipapa. Nacido en Lombardía y ex cardenal de Santa María del Trastévere, todo ello bañado por el río Tíber.
8-. De Pannonia Tusciae (De Panonia a Toscana) - Calixto III (1170-1177), antipapa. De nacionalidad húngara (en latín, pannonia) fue cardenal-obispo de Tusculum.
9-. De Ansere custode (Custodio de la Oca) - Alejandro III (1159-1181). Su apellido era Paparona, que significa "oca". Fue custodio de la Iglesia frente a los tres antipapas anteriores.
10-. Lux in ostio (Luz en la puerta) - Lucio III (1181-1185). Lucio III, nombre que viene de "luz", fue cardenal de Ostia (ostia = "puerta").
11-. Sus in cribo (Una cerda en una criba) - Urbano III (1185-1187). Uberto Crivelli (crivelli = "criba") tenía un cerdo en su escudo de armas.
12-. Ensis Laurentii (La espada de Lorenzo) - Gregorio VIII (1187). Ex-cardenal de San Laurencio, con dos espadas en su escudo de armas.
13-. De schola exiet (Salido de la escuela) - Clemente III (1187-1191). Bautizado Paolo Scholari (de la escuela).
14-. De rure bovensi (De campo de bueyes) - Celestino III (1191-1198). De la familia de los Bovis (bueyes) y originario de la campiña romana.
15-. Comes signatus (Conde Signado) - Inocencio III (1198-1216), de la familia Conti di Signi (luego Segni).
16-. Canonicus es larere (Canónigo de Letrán) - Honorio III (1216-1227) fue canónigo de San Juan de Letrán.
17-. Avis ostiensis (El ave de Ostia) - Gregorio IX (1227-1241), fue cardenal de Ostia y había un pájaro en su escudo de armas.
18-. Leo sabinus (El león sabino) - Celestino IV (1241). Con un león en su escudo de armas, fue cardenal-obispo de la Sabina.
19-. Comes laurentius (El conde de Lorenzo) - Inocencio IV (1243-1254). Conde de Lavagne de San Lorenzo.
20-. Signum ostiense (El signo de Ostia) - Alejandro IV (1254-1261). Otro miembro de la familia de los Signi, ex-cardenal de Ostia.
21-. Jerusalem campaniae (Jerusalén en Campania) - Urbano IV (1261-1264), nacido en Troyes, Champagne, y posteriormente patriarca de Jerusalén.
22-. Draco depresus (El dragón perdido o vencido) - Clemente IV (1265-1268). Sus armas representaban un águila aprisionando entre sus garras a un dragón.
23-. Anguineus vir (El hombre de la culebra) - Gregorio X (1271-1276). De la familia de los Visconti, cuyo escudo de armas incluye una culebra comiendo a un hombre.
24-. Conciunator gallus (El predicador galo) - Inocencio V (1276), nacido en Francia, primado de los Galos, conocido como doctor famosissimus por su oratoria.
25-. Bonus comes (El buen conde) - Adriano V (1276). Conde de Lavagne.
26-. Piscator tuscus (El pescador toscano) - Juan XXI (1276-1277), de nombre Pedro y cardenal de Tusculum.
27-. Rosa composita (La rosa compuesta) - Nicolás III (1277-1280). Con una rosa en su escudo de armas, fue apodado el compuesto ("el componendas").
28-. Ex telonio liliacei Martini (Del recaudador de Martín de lis) - Martín IV (1281-1285), tesorero de la iglesia de San Martín de Tours, y Canciller del Rey de Francia (cuyo símbolo, como es bien sabido, es la flor de lis.
29-. Ex osa leonina (De la rosa del león) - Honorio IV (1285-1287) de la familia Savelli, cuyas armas constan de una rosa llevada por dos leones. Rompió los vínculos entre la Iglesia occidental y la oriental en el Concilio de Lyon.
30-. Picus inter escas (El pico en la comida) - Nicolas IV (1288-1292). Llamado Jerónimo d'Ascoli durante su pertenencia a la orden franciscana (esca significa "alimento") el cardenal Giacomo Masci fue nombrado tras un concilio que duró más de un año (fue "picoteado" entre los cardenales).
31-. Ex eremo celsus (Elevado de la ermita) - Celestino V (1294), antes de ser elegido, fue ermitaño del monasterio de Pouilles.
32-. Ex undarum benedictione (De la bendición de las olas) - Bonifacio VIII (1294-1303). Llamado Benedicto Gaëtan. El escudo de la familia Gaëtan representa unas olas.
33-. Concionator patareus (El predicador de Patara) - Benedicto XI (1303-1304). Se llamaba Nicolás, y el obispo Nicolás original nació en Patara. Benedicto XI pertenecía a la Orden de los Predicadores.
34-. De fasciis Aquitanicis (De los lazos de Aquitania) - Clemente V (1305-1314), fue arzobispo de Bordeaux, en Aquitania, y su escudo de armas presentaba tres fasces de gulas.
35-. De surore osseo (Del zapatero de Ossa) - Juan XXII (1316-1334). El teólogo Panvinio —autor de biografías papales— le atribuyó erróneamente haber sido hijo de zapatero y pertenecer a la familia Heusse (Ossa), cuando en realidad pertenecía a la familia Duèze y nunca tuvo relación alguna con los zapateros. No obstante, este error de Panvinio también parece "pasar" a la profecía.
36-. Corvus schismaticus (El cuervo cismático) - Nicolás V (1316-1333), antipapa cismático.
37-. Abbas frigidus (El abad frío) - Benedicto XII (1334-1342), antiguo sacerdote del Monasterio de Frontfroid (Frente Frío).
38-. Ex rosa Attrebatensi (De la rosa de Arrás) - Clemente VI (1342-1352), ex-obispo de Arras (Francia), con unas rosas en su escudo de armas.
39-. De montibus Pammachii (Del monte Pammacos) - Inocencio VI (1352-1362), nació en el monte Limousin, muy próximo. En sus armas, seis montañas.
40-. Gallus vicecomes (Vizconde galo) - Urbano V (1362-1370) era vizconde y francés.
41-. Novus de virgine forti (El nuevo de virgen fuerte) - Gregorio XI (1370-1378), conde de Beaufort y Cardenal de Ste. Marie la Neuve.
42-. De cruce apostolica (De la cruz apostólica) - Clemente VII (1378-1394), antipapa y cismático, fue una "cruz" para el linaje apostólico.
43-. Luna cosmedina (Luna de Constanza) - Benedicto XIII (1394-1424). De nombre, Pedro de Luna. Se ocupó personalmente de la diócesis de Zaragoza -de donde procedía- y posteriormente al Concilio de Constanza. Excomulgado y considerado por el resto de Iglesia un antipapa.
44-. Schisma Barcinonum (El cisma de Barcelona) - Clemente VIII (1424-1429), antipapa con sede en Barcelona.
45-. De inferno prægnante (Preñado del infierno) - Urbano VI (1378-1389), por nombre de pila Bartolomé Pregnagni, nació en un barrio de Nápoles llamado Inferno.
46-. Cubus de mixtione (Cubo de mezcla) - Bonifacio IX (1388-1404). El escudo de armas de su familia representaba unos cubos entrelazados.
47-. De meliore sidere (De la estrella mejor) - Inocencio VII (1404-1406). Nombre de pila Cosimo de Migliorati o Cosmato de Meliorato (en ambos casos el apellido familiar significa "mejorado"). En su escudo de armas, una estrella.
48-. Nauta de ponto nigro (Navegante del Mar Negro) - Gregorio XII (1406-1415), nacido en Venecia, fue sacerdote de la iglesia de Negreponte.
49-. Flagellum solis (El azote del sol) - Alejandro V (1409-1410). Con un sol en su escudo de armas, fue sin duda un azote para la Iglesia en tanto que antipapa.
50-. Cervus sirenæ (El ciervo de la sirena) - Juan XXIII (1410-1419), antipapa. Baltasar Cossa fue Cardenal-diácono de San Eustaquio, y representado con un ciervo en su escudo. Era napolitano de origen; un topónimo clásico de Nápoles es jadis Parthenope, por el nombre de una sirena. En tanto que antipapa, su nombre fue ignorado y reutilizado en 1958.
51-. Corona veli aurei (La corona del velo de oro) - Martín V (1417-1431). Un Colonna, las armas de su familia incluyen una corona. Fue Cardenal Diácono de San Jorge del Velo de Oro. Puso fin al gran cisma de Occidente.
52-. Lupa Cælestina (Loba celestina) - Eugenio IV (1431-1447). Otro error de Panvinio. Escribió que pertenecía a la Orden Celestina, cuando en realidad era agustiniano. Este error también "pasa" a la profecía. Fue obispo de Siena, cuyas armas representan una loba.
53-. Amator crucis (Amante de la cruz) - Félix V (1439-1449), antipapa. Era el Duque Amadeo VIII de Saboya (Amadeo = "Ama a Dios"). En su escudo de armas, una cruz.
54-. De modicitate lunae (De la modestia de la luna) - Nicolás V (1447-1455). De orígenes modestos. Nacido en Lunigiana. Si bien fue un Papa enormemente ilustrado, creador de numerosos monumentos y de la Biblioteca Vaticana, su Papado quedó marcado por la amenaza turca a Europa (bajo la bandera de la Media Luna) y la mediocre respuesta de los señores cristianos a su llamamiento a la Cruzada contra la misma. Murió de noche.
55-. Bos pascens (El buey que pace) - Calixto III (1455-1458), nacido en Xàtiva (Valencia), de la familia Borja (Borgia). Su escudo de armas fue un buey dorado paciendo.
56-. De capra et albergo (De la cabra y del albergue) - Pío II (1458-1464). Antes de ser Papa, Enea Piccolomini fue secretario de los cardinales Capranica y Albergati.
57-. De cervo et leone (Del ciervo y el león) - Pablo II (1464-1471). Pietro Barbo fue obispo de Cervie y cardenal de San Marcos, que tiene por símbolo un león. Y había también un león en su escudo de armas.
58-. Piscator minorita (Pescador menor) - Sixto IV (1471-1484). Hijo de pescador, fue educado por los frailes minoritas.
59-. Praecursor Siciliæ (El precursor de Sicilia) - Inocencio VIII (1481-1492), se llamaba Juan Bautista (nombre del precursor de Cristo) y estaba vinculado a la Corte de Alfonso, Rey de Sicilia.
60-. Bos albanus in portu (El buey albano en el puerto) - Alejandro VI (1492-1503) fue obispo-cardenal de Albano y Porto, y sus armas representan un buey.
61-. De parvo homine (Del hombre pequeño) - Pío III (1503). Prematuramente envejecido, no soportó las ceremonias de nombramiento y murió escasamente 10 días después de ser coronado Papa. Su apellido era Piccolomini (piccolo signica "pequeño", y uomoni significa "hombres").
62-. Fructus Jovis juvabit (El fruto de Júpiter agradará) - Julio II (1503-1513). Su escudo de armas contiene un roble, el árbol de Júpiter.
63-. De craticula Politiana (De la parrilla de Politiano) - León X (1513-1521). Era hijo de Laurencio de Médicis (san Laurencio tiene como emblema la parrilla donde fue martirizado), y fue obispo de Politiano.
64-. Leo Florentius (El león de Florencia) - Adriano VI (1522-1523). Pertenecía a la familia Florenz o Florent, cuyo escudo de armas contiene un león.
65-. Flos pilae aegrae (La flor de las columnas enfermas) - Clemente VII (1523-1534). Su escudo de armas incluía unas columnas y una flor de lis. Perteneciente a la familia Médici (médico), el periodo turbulento en que discurrió su papado invita a un juego de palabras sobre la enfermedad.
66-. Hyacinthus medicorum (El jacinto de los médicos) - Pablo III (1534-1549) fue el Papa del Concilio de Trento, que para los católicos "sanó" a la Iglesia. En su escudo de armas, dos flores de lis azules (también llamadas jacintos) y fue cardenal de San Cosme y San Damián, dos médicos mártires.
67-. De corona montana (De la corona del monte) - Julio III (1550- 1555). Bautizado Juan María del Monte, tenía dos coronas en su escudo.
68-. Frumentum floccidum (El trigo marchito) - Marcelo II (1555). Desarrolló una gran labor antes de ser Papa, pero estaba acabado físicamente y sólo vivió 22 días en la silla de Pedro. Su escudo de armas era de color trigueño.
69-. De fide Petri (De la fe de Pedro) - Pablo IV (1555-1559). Se llamaba Pedro Carafa (Carafa = fe).
70-. Aesculapii farmacum (El fármaco de Esculapio) - Pío IV (1559-1565). Pertenecía a la familia Médicis (juego de palabras: "médicos") y era médico de profesión (el dios clásico de la medicina es Esculapio).
71-. Angelus nemorosus (El angel de los bosques) - Pío V (1566-1572). Miguel Ghisleri (Miguel es el nombre de un ángel) nació en Bosco ("bosque") en Lombardía.
72-. Medium corpus pilarum (El cuerpo en medio de las columnas) - Gregorio XIII (1572-1585). En su escudo de armas, medio cuerpo de dragón. Fue nombrado cardenal por Pío IV, cuyo escudo contenía dos columnas.
73-. Axis in medietate signi (El hacha en medio del signo) - Sixto V (1585-1590). Su escudo de armas contenía un hacha cruzada con un león. El León es un signo del Zodiaco (Leo).
74-. De rore coeli (El rocío del cielo) - Urbano VII (1590). Arzobispo de Rossano (Ros significa "rocío"). Sólo vivió doce días en la silla de Pedro, tan breve como el rocío del cielo.
Llegados a este punto, se da un hecho en extremo curioso. Los 74 primeros lemas, hasta Urbano VII (1590), iban seguidos de un breve comentario explicativo redactado por el dominico español Alphonsus Ciacconius, erudito en la historia del pontificado. Ciacconius deseaba que, a la muerte de Urbano VII, los cardenales elevaran al Papado al cardenal Simoncelli, nativo de Orvieto (urbs vetus, ciudad antigua). Se ha sugerido, que el dominico pudiera prevalerse de la credulidad y prestigio del editor Arnold de Wyon para sacar a la luz una falsa profecía que contribuyera a la elección de Simoncelli, fracasando en su intento.
75-. Ex antiquitate urbis (De la antigüedad de la ciudad) - Gregorio XIV (1590-1591). Niccoló Sfondrati nació en la ciudad de Cremona, que fue una de las primeras colonias latinas del valle del Po, en el siglo III a.c.
76-. Pia civitas in bello (La villa piadosa en guerra) - Inocencio IX (1591). Originario de Bolonia, la villa piadosa en guerra durante las batallas por el control de los Estados Pontificios, tal y como la define el Abad de Noé.
77-. Crux romulea (La cruz romana) - Clemente VIII (1592-1605). Su escudo de armas contenía la triple cruz papal en disposición oblicua.
Lignum vitae se edita en 1595, constituyendo un éxito en toda la Europa cristiana.

Lemas correspondientes a Papas posteriores a 1595


78-. Undosus vir (El varón ondulado) - León XI (1605). Se ha dicho que porque su pontificado fue tan breve "como una ola" (28 días). Es el tercer papado más breve de la historia(siendo el primero el de Urbano VII)
79-. Gens perversa (El pueblo perverso) - Pablo V (1605-1621). Se dice que porque tuvo que hacer frente a la herejía bohemia y la conversión de la Corona de Austria al protestantismo, pero hubo papas que tuvieron que hacer frente a herejías de mucho mayor calado. También se ha sugerido que se debe a su escudo, donde había un dragón y un águila, animales considerados por la gente como "crueles" o "perversos".
80-. In tribulatione pacis (En la tribulación de la paz) - Gregorio XV (1621-1623). Reconcilió al duque de Saboya con el Rey de España a costa de grandes esfuerzos.
81-. Lilium et rosa (El lirio y la rosa) - Urbano VIII (1623-1644). Una de las pocas profecías parecidas a las anteriores a 1595, aunque carente de la misma nitidez. Maffeo Barberini era de Florencia, cuyo símbolo es una flor de lis —que es la flor del lirio—, y su escudo de armas incorporaba abejas. Durante su pontificado hubo fuertes conflictos en Francia (cuyo símbolo es también la flor de lis) y en Inglaterra (cuyo símbolo es la rosa).
82-. Jucunditas crucis (La exaltación de la cruz) - Inocencio X (1644-1655). Al parecer, fue elegido al día siguiente al de la Exaltación de la Santa Cruz.
83-. Montium custos (El guardián de los montes) - Alejandro VII (1655-1667). De nuevo una profecía al estilo de las anteriores a 1595: en su escudo de armas había una estrella dominando unos montes.
84-. Sidus olorum (La estrella de los cisnes) - Clemente IX (1667-1669). Julio Rospigliosi nació cerca del río Stellata (stella = "estrella"). Parece ser que durante el cónclave ocupó la Cámara de los Cisnes del Vaticano, de donde salió como un "astro brillante".
85-. De flumine magno (Del gran río) - Clemente X (1670-1676). De Roma, como tantos otros, pero el día de su nacimiento el río Tíber venía muy crecido y al parecer produjo inundaciones.
86-. Bellua insatiabilis (La bestia insaciable) - Inocencio XI (1676-1689). En su escudo de armas había un león y un águila. Estuvo muy próximo al Cardenal Cibo (cibus = "comida"). Tuvo oscuros enfrentamientos con el Rey de Francia Luis XIV, considerado por sus enemigos "insaciable" por sus fastos excesivos.
87-. Pœnitentia gloriosa (La penitencia gloriosa) - Alejandro VIII (1689-1691) se llamaba Pedro (nombre del "gran arrepentido") y fue elegido el día de San Bruno ("ángel de la penitencia"). Forzó a los obispos de Luis XIV a arrepentirse de su Declaración del Clero de Francia.
88-. Rastrum in porta (El rastrillo en la puerta) - Inocencio XII (1691-1700). Otro de los lemas llamativos. Era originario de la casa de Pignatelli del Rastello (Rastello = "rastrillo") nacido a las puertas de Nápoles (esta parte ya es menos precisa).
89-. Flores circumdati (Flores rodeadas) - Clemente XI (1700-1721). Nació en Urbino, cuyas armas son una corona de flores.
90-. De bona religione (De la buena religión) - Inocencio XIII (1721-1724). De una familia romana, los Conti, que ha dado a la Iglesia siete Papas. Lema muy genérico y ambiguo, podría aplicarse a cualquier cosa en un pontificado.
91-. Miles in bello (El soldado en la guerra) - Benedicto XIII (1724-1730) tomó las armas durante el asedio de Aviñón, pero no es el primer ni el último Papa que fue soldado en algún momento de su vida.
92-. Columna excelsa (Columna excelsa) - Clemente XII (1730-1740). Excesivamente ambiguo. Sin correlación bien establecida.
93-. Animal rurale (El animal rural) - Benedicto XIV (1740-1758). Nacido en Bolonia, por lo que no era de origen rural. Considerado un gran trabajador (¿un "animal de carga"?). Sin correlación clara.
94-. Rosa Umbriae (La rosa umbría) - Clemente XIII (1758-1769). Era ex-obispo de Padua, donde nació san Francisco de Asís, la rosa de la Umbría. Demasiado rebuscado. Se ha dicho también que Umbría es el nombre de una rosa que se da en Venecia entre otros lugares, y este Papa era veneciano.
95-. Visus velox (la visión perforante) —y no Ursus Velox (El oso veloz)— Clemente XIV (1769-1774). Se dice que tenía un espíritu vivo y penetrante, sin mayor correlación. El error Ursus velox por Visus velox aparece por primera vez en la edición de Colonia de 1656 (que comenzó a dirigir, por cierto, Ciacconi antes de su muerte en 1599) y de ahí ha pasado a la mayoría de ediciones contemporáneas. Pero en el original de De Wyon se lee Visus velox y no Ursus velox.
96-. Peregrinus apostolicus (El peregrino apostólico) - Pío VI (1775-1799). Obligado a desplazarse de Roma a Valence (Francia). Durante un viaje apostólico a Austria usó la divisa Peregrinus apostolicus, Viennae, 1782 pero esto bien podría haber sido precisamente para ampararse en la Profecía de San Malaquías, ya entonces conocida extensivamente. También se dice que es por la longitud de su pontificado, pero aunque fue duradero, los ha habido mucho más prolongados (sin ir más lejos, el de Juan Pablo II).
97-. Aquila rapax (El águila rapaz) - Pío VII (1800-1823). Fue contemporáneo de Napoleón Bonaparte, un emperador expansionista cuyo símbolo era el águila y que le sometió a fuertes presiones. Pero no es el primer Papa que convive en la Historia con un emperador expansionista que use como símbolo el águila (emblema imperial por excelencia) y sufre presiones por parte del mismo.
98-. Canis et coluber (El perro y la serpiente) - León XII (1823-1829) condenó y mantuvo un estricto seguimiento de los movimientos liberales —particularmente francmasones y carbonarios— y de las sociedades bíblicas protestantes. Por eso se le considera un perro (un vigilante) contra las serpientes destructoras de la Iglesia. Muy rebuscado. Se ha dicho que había un perro y una serpiente en su escudo de armas, pero en realidad sólo portaba águila en campo de azur.
99-. Vir religiosus (El varón religioso) - Pío VIII (1829-1830). Muy ambiguo. Es aplicable a cualquer Papa y, en general, a cualquier hombre de fe firme.
100-. De balnes Etruriæ (De los baños de Etruria) - Gregorio XVI (1831-1846). Se ha dicho que fue toscano o etrusco, y que portaba las armas de Etruria. Ninguna de las dos cosas es cierta: era veneciano y en su escudo sólo portaba su divisa. Pero era miembro de la Orden camaldulense fundada en un lugar llamado Balneum (="baños") y luego Balni (mismo significado), en Etruria. Curioso, pero sin duda un tanto rebuscado.
101-. Crux de cruce (La cruz de las cruces) - Pío IX (1846-1878). El pontificado más duradero de la historia, considerado por algunos una cruz de la Cruz. Fue retenido en su palacio del Vaticano por el Rey de Saboya, que ostentaba también el título Rey de Jerusalén, donde Cristo fue crucificado. De nuevo demasiada ambigüedad.
102-. Lumen in cælo (Luz en los Cielos) - León XIII (1878-1903). En su escudo de armas estableció un cometa sobre campo de azur. Sus muchas encíclicas se consideran por los católicos especialmente luminosas.
103-. Ignis Ardens (Fuego Ardiente) - Pío X (1903-1914). Nació en el día de San Dominico (4 de agosto) cuya orden tiene por escudo una antorcha encendida. 8 días después de su muerte dio inicio la Primera Guerra Mundial.
104-. Religio Depopulata (Religión Devastada) - Benedicto XV (1914-1922). Quizás uno de los lemas más extraordinarios. Durante el pontificado de Benedicto XV ocurrió la Revolución rusa de 1917 que implantaría el ateísmo en Rusia y luego en numerosos países; y también la Primera Guerra Mundial donde murieron millones de católicos.
105-. Fides Intrepida (Fe Intrépida) - Pío XI (1922-1939). Demasiado ambiguo. Durante su pontificado se crearon las misiones y Acción Católica, que se tienden a considerar muestras de "fe intrépida". Poco concluyente.
106-. Pastor Angelicus (El Pastor Angélico) - Pío XII (1939-1958) ha sido muy criticado por su actitud ante el nazismo, mucho más pasiva (se ha especulado que tal vez por su propia conveniencia) en comparación con la que adoptó, por ejemplo, ante el comunismo o el liberalismo. Firme creyente en la Profecía de San Malaquías, hizo filmar una película sobre sí mismo titulada Pastor angelicus. Se le conoce por su ascetismo y por ser hombre muy piadoso, pero no es posible establecer correlaciones más nítidas.
107-. Pastor et nauta (Pastor y navegante) - Juan XXIII (1958-1963). Fue Patriarca de Venecia. El Papa del Concilio Vaticano II.
108-. Flos florum (Flor de las flores) - Pablo VI (1963-1978). Sus armas eran tres flores de lis, considerada la flor de las flores, pero pudo elegir este escudo precisamente por la Profecía. En todo caso era nativo de Florencia, cuyo símbolo es una flor de lis.
109-. De Medietate Lunæ (De la Mitad de la Luna) - Juan Pablo I (1978). Nacido cerca de Belluno (Bel-luno, luna bella). Su nombre era Albino Luciani (luz blanca, lo que sugiere la luz lunar. Elegido papa el 26 de agosto, el primer dia del último cuarto de la luna que apareció como un perfecto medio disco en el cielo. El eclipse lunar del 17 de septiembre marcó el apogeo de su papado. Duró en el puesto desde la mitad de la luna hasta la próxima mitad de otra. Murió el 28 de septiembre en la noche del último cuarto de la luna viéndose sólo la mitad de luna. Su pontificado duró sólo 33 días.
110-. De Labore Solis (De la labor del Sol) - Juan Pablo II (1978-2005). Nació en Polonia, siendo el único papa proveniente de un país de la Europa oriental. Durante su pontificado cientos de viajes por todo el mundo, recibiendo por ello el apelativo de "el papa viajero". Karol Wojtyla nació el 18 de Mayo de 1920, durante un eclipse de Sol.
111-. De Gloria Olivæ (De la Gloria del Olivo) - Benedicto XVI (2005- ). Nació un Sábado de Gloria, último sábado antes de Semana Santa (por la cual se realiza la Cuaresma, que se inicia el Domingo de Ramos (de olivo). Por otro lado, la orden benedictina recibe el apelativo tradicional de "olivetana".

La adición del lema 112º y la coletilla apocalíptica


Como hemos visto, en el Lignum Vitae sólo aparecen 111 lemas proféticos atribuidos a San Malaquías, terminando con de gloria olivae que se correspondería con el actual Papa Benedicto XVI. Sin embargo, en algún momento entre la edición de Arnold de Wyon y las contemporáneas aparece la siguiente coletilla, acotada para su alineación con los breves lemas anteriores, que nos habla de un Papa nº 112:

[...] Gloria olivæ.

In prosecutione extrema S.R.E. sedebit. (S.R.E. = Sanctæ Romanæ Ecclesiæ)
Petrus Romanus, qui
pascet oves in multis tribulationibus:
quibus transactis civitas septicollis diruetur,
et Judex tremendus iudicabit populum suum. Finis.

Que en español significa:

«[...] La gloria del olivo.

Durante la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará.
Pedro el Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo cual, la ciudad de las siete colinas [Roma] será destruida y el Juez Terrible juzgará al pueblo. Fin.»
Es curioso que, con esa redacción, no sabemos quién reinará durante la "persecución final" de la Iglesia, si de gloria olivæ o Petrus Romanus.

En un intento de suavizar el tono milenarista del texto, algunos apologetas han sugerido que en realidad Pedro el Romano es un nombre genérico para todos los papas (en tanto que descendientes del apóstol Pedro) y por tanto no es posible saber cuántos de ellos habrá hasta la Segunda Venida. También hay quien ha propuesto que el acrónimo S.R.E. no debe usarse en caso genitivo (Sanctæ Romanæ Ecclesiæ) sino en acusativo (Sanctam Romanam Ecclesiam). En este caso se abren tres nuevas posibilidades, pues la traducción posible podría ser:
[Este papa] "reinará en la última persecución de la Santa Iglesia Romana" (lo que sugeriría un 113º pontífice entre de gloria olivæ y Petrus Romanus).
"En la persecución final, la Santa Iglesia Romana reinará" (sin aclarar durante qué pontificado), e incluso:
"A continuación, reinará la Santa Iglesia Romana extrema" (¿última? ¿extremista? ¿integrista?)
Estas dudas no han obstado para que la Profecía de los Papas —que ya la tradición consideraba como "la lista de Papas desde la muerte de San Malaquías hasta el fin del mundo"— se transforme en una profecía abiertamente apocalíptica a los ojos de la sociedad. Gentes de todas las naciones se interesan por ella, puesto que la llegada del Anticristo, la Segunda Venida de Cristo y el fin de los tiempos que conocemos se hallaría próximo. Y en pleno siglo XXI, una vieja visión o una artimaña medieval se convierte en un mito cultural y una premonición apocalíptica para millones de personas en todo el mundo.