Cierta vez en el camino me encontré con tres pulidores de estrellas
y preguntándoles por separado el porqué de su oficio,
el primero contestó
que lo hacía porque a diario se miraba en su reflejo.
El segundo respondió
que lo desempeñaba porque sus ancestros de generación en generación
lo habían hecho,
como ahora él.
Y el tercero dijo:
y preguntándoles por separado el porqué de su oficio,
el primero contestó
que lo hacía porque a diario se miraba en su reflejo.
El segundo respondió
que lo desempeñaba porque sus ancestros de generación en generación
lo habían hecho,
como ahora él.
Y el tercero dijo:
"Yo soy pulidor de estrellas
porque he visto que a veces son la luz de alguien perdido en el camino,
pero además,
porque quiero ser un gran pulidor para cuando encuentre la mía".
Del libro Pequeño Hombre
de Emilio Rojas.







