domingo, 11 de noviembre de 2007

VIAJES EN EL TIEMPO Y PARADOJAS


Una paradoja es una declaración en apariencia verdadera que conlleva a una auto-contradicción lógica o a una situación que contradice el sentido común. En palabras simples, una paradoja es 'lo opuesto a lo que uno considera cierto'. La identificación de paradojas basadas en conceptos en apariencias razonables y simples ha impulsado importantes avances en la ciencia, filosofía y las matemáticas.

Entre los temas recurrentes en las paradojas se encuentra la auto-referencia directa e indirecta, la infinitud, definiciones circulares y confusión de niveles de razonamiento.
Las primeras formas de la palabra aparecieron como la palabra del latín paradoxum, pero es encontrada también en textos griegos como paradoxa. Se encuentra compuesta por el prefijo para-, que significa "contrario a" o "alterado", en conjunción con el sufijo doxa, que significa "opinión". La paradoja del mentiroso y otras paradojas similares ya se estudiaron en la edad media bajo el título insolubilia.


Paradoja del Abuelo

La paradoja del viaje en el tiempo, o paradoja del abuelo es una paradoja que se cree expresada por primera vez por el escritor francés de ciencia ficción René Barjavel en su libro Le voyageur imprudent (El viajero imprudente, 1943).

Se parte del supuesto que una persona realiza un viaje a través del tiempo y mata al padre biológico de su padre/madre biológico (abuelo del viajero), antes de que éste conozca a la abuela del viajero y puedan concebir. Entonces, el padre/madre del viajero (y por extensión, ese viajero) nunca habrá sido concebido, de tal manera que no habrá podido viajar en el tiempo; al no viajar al pasado su abuelo entonces no es asesinado, por lo que el hipotético viajero sí es concebido; entonces sí puede viajar al pasado y asesinar a su abuelo, pero entonces no sería concebido... y así indefinidamente.

Esta paradoja ha sido usada para argumentar que el viaje hacia atrás en el tiempo debe ser imposible.

Si algún día se resuelven los problemas de ingeniería implicados en su construcción, la fabricación de una máquina del tiempo arrojará numerosas paradojas, como la ya mencionada.

La paradoja surge porque el estado actual del mundo está determinado por sus estados anteriores, de manera que cambiar uno de estos estados propaga incontroladamente efectos hacia el estado actual. El viajero del tiempo debería conformarse únicamente con formar parte del pasado, sin intentar cambiarlo. Si viaja al pasado y salva a una niña de ser asesinada, y esa niña llega a ser su abuela, el lazo causal es consistente y no paradójico, pues en este caso las acciones del viajero estarían ya incorporadas en la sucesión de acontecimientos que conduce del pasado al presente. La congruencia causal impone así restricciones a lo que el viajero del tiempo pueda hacer, pero no excluye la posibilidad misma del viaje.


Paradoja de la Informacíon

Pídele al tiempo que vuelva es una película donde se recurre a los viajes al pasado. En esta película, Richard Collier es un dramaturgo que en 1979 se encuentra montando una de sus obras de teatro. En eso aparece en el teatro una anciana que avanza hacia Richard, le toma la mano, le dice “Vuelve a mí”, y luego se esfuma. Cuando Richard abre la mano ve que la anciana le dejó un reloj. Richard, extrañado, se pone a investigar quién es esa anciana y descubre que es una actriz muy famosa, Elise McKenna, que en 1912 desapareció de los escenarios. Se obsesiona con el personaje y logra viajar a 1912, donde conoce a Elise. Elise y Richard se enamoran y en una escena de amor, Richard le regala el mismo reloj que ella le dio en 1979. ¿De dónde salió ese reloj? ¿Quién lo construyó? Richard lo tiene porque Elise se lo dio en 1979; Elise lo tenía porque Richard se lo dio en 1912. Ésta es la paradoja de la información.


Paradoja Sexual

Jane, una recién nacida, es abandonada en un orfanato en 1945. En 1963 conoce a un vagabundo, se enamora de él y queda embarazada. El vagabundo la abandona y durante un parto difícil, los médicos descubren que Jane es hermafrodita (tiene ambos sexos) y se ven obligados a convertirla en hombre para salvarle la vida.

Alguien rapta al bebé y Jane (hombre) quien se da a la bebida y se vuelve vagabundo. En 1970 conoce en un bar a un amable anciano, al cual le cuenta la tragedia de su vida. El anciano le ofrece la posibilidad de viajar al pasado y vengarse del vagabundo que la abandonó. Jane regresa a 1963 y se enamora de una joven huérfana, a quien luego deja embarazada. Nueve meses despues, el anciano llega del futuro, rapta al bebé de Jane y lo deposita en un orfanato en 1945. Luego lleva a Jane a 1985. Con el tiempo Jane se reforma y se dedica a viajar en el tiempo; y ya anciano, conoce a un vagabundo en un bar. En conclusíon todos los personajes son la misma persona.

Horrorizado por estas paradojas, el físico Stephen Hawking, conocido por sus investigaciones sobre agujeros negros, ha enunciado su conjetura de protección de la cronología, que dice que debe haber en el universo un mecanismo que impida viajar al pasado, pero todavía no ha logrado encontrar ningún mecanismo eficaz.


La paradoja de la predestinación establece que todos los actos que están ocurriendo y que van a dar lugar a un resultado futuro, no pueden ser modificados de ninguna manera. Lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, es inevitable.

Esto nos lleva a pensar en diversos temas, como por ejemplo:

La relación que tenemos con las personas a lo largo de nuestra vida, si todo está predestinado a ocurrir de una manera, hagamos lo que hagamos, queramos o no queramos, estaremos dando como resultado la acción que va a ocurrir y que es inevitable.

Todo está matematizado y mecanizado con lo que no puede ser alterado por nada ni por nadie, con lo cual choca con la teoría del libre albedrío.

Acoplando lo anterior al sistema filosófico llamado fatalismo, la paradoja de la predestinación es el eje principal del dogma, ya que éste argumenta que la voluntad del hombre no está por encima del curso único que debe seguir el destino.

Según la teoría de la predestinación, el hombre, como ser dotado de una capacidad de transformar el mundo se ve imposibilitado para cambiar el curso único e inamovible que tiene nuestro futuro. Nuestros actos y nuestra voluntad se ven subyugados bajo el poder de una entidad superior, dicha entidad tiene establecido cómo deben suceder las cosas y en qué momento deben suceder. La paradoja de la predestinación asegura que el destino es inmutable y no posee variación, se mantiene tal cual como está escrito y planeado. No hay excepción.
Por ejemplo, si decides no hacer algo para cambiar el mundo, esto ya estaba predestinado a suceder (el hecho de haber decidido no hacerlo).

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